Hasta el Final de los Tiempos

Sin título probable

Si habéis jugado a la ruleta, sabréis que como se juega bien es apostando todo al rojo o al negro, o a pares o impares. Si hacéis la apuesta más segura, las ganancias serán mínimas. Si hacéis una apuesta más concreta, las probabilidades de ganar disminuirán considerablemente.
La vida funciona igual. Puedes apostarlo todo a rojo o negro y tendrás las mismas probabilidades de ganar que de perder. Puedes perseguir también metas simples y sencillas, en las que sea complicado que las probabilidades se pongan en tu contra. O puedes echarlo todo a un número y tener pocas probabilidades de acierto.
Pero si apuestas una y otra vez al mismo número, éste acaba saliendo. Porque todo es probabilidad en el juego. Porque todo es constancia en la vida. Y cuando llega el momento en el que las probabilidades te favorecen, el premio conseguido compensa todo lo apostado y es realmente satisfactorio.


DEYZ, Anixel

miércoles, 31 de mayo de 2017

45. Hasta el Final de los Tiempos

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Me da pereza volver a leer la entrada. Creo que sigo pensando así en unas cosas y en otras ya no tanto.

Llevaba tiempo deseando escribir una entrada "personal", pero no encontraba tema sobre el que realmente me apeteciera tratar, o en su defecto, la manera de tratar ese tema. Y cuando no hay "chispa", sobre todo para sacar sangre en forma de palabras, lo mejor es dejarlo para otro día. Hoy es día de transfusión.

Siempre he creído que la Vida consiste en sufrir. En mayor o menor medida y prácticamente en todo momento. El Sufrimiento es el sentimiento complejo más natural de todo Ser Vivo, no sólo del Hombre y la Mujer.
Sufrimos por sobrevivir. Algunos por llegar a fin de mes, otros por llevarse algo de comer a la boca y un techo bajo el que dormir y cobijar también a los suyos y otros por mantener su estatus social. Sufrimos por que los demás entiendan nuestro comportamiento, comprendan nuestros actos y respeten nuestras decisiones. Sufrimos por Amor.
Sufrimos cuando estamos tristes porque nos duele que las cosas no puedan ser de otra manera, más acorde con nuestros deseos. Nos vemos impotentes ante la situación, que nos supera por unos instantes o durante años, y nos ponemos tristes. Y la Tristeza nos lleva a un dolor, que como siempre, nos hace sufrir. Sufrimos hasta cuando somos felices, por el Miedo a perder el conjunto de elementos que conforman esa "Felicidad".
Pero esto no es malo. Somos unos afortunados por poder experimentar el Sufrimiento en cada uno de nuestros días (Schopenhauer estaría orgulloso de mí). Todo lo que no sea sufrir, implica Apatía; carencia total para sentir o parcial para poder exprimir al máximo el sentir, tanto si es bueno, como si es malo.
Por todo ello, sufrir no tiene nada de malo. El Sufrimiento es el medidor perfecto para saber qué cosas queremos y cómo las queremos y cuáles deseamos apartar de nuestras vidas. Nos ayuda a crecer como personas.
Han pasado poco más de diez meses desde mi última entrada. Concretamente trescientos siete días. He sufrido en todos y cada uno de ellos. Probablemente más de lo que me habría gustado. Pero supongo que está bien que así sea, ya que es lo mejor. Siempre he aprendido así mucho. Salvo en ocasiones muy puntuales, he mirado a mis Miedos a la cara y me he enfrentado a ellos hasta vencerlos a todos uno a uno. O a aprender a vivir con ellos. No, no es malo vivir con algunos miedos. El Miedo implica Sufrimiento, pero también Prudencia, siempre y cuando seas tú el que lo controle y no él a ti. La carencia de Miedos implica Apatía y Temeridad.
Ése es mi "don". Todos los seres que sufrimos (es decir, todos menos los pobres apáticos) poseemos una cualidad en la que destacamos especialmente y la mía es estar siempre un paso por delante de todo lo que tenga que venir. Nunca ha importado hasta la fecha la magnitud, la dificultad o la cantidad de problemas que se hayan presentado. Siempre he salido indemne o con cicatrices que dejan tras de sí una valiosa enseñanza.
Mi truco está en que sufro, pero no sufro sufriendo. Sé que las cosas que más anhelo son duras de conseguir y que se van a presentar cientos de millones de muros cada vez que pienso que queda menos para saltarlos todos y probablemente siempre quede más. Pero nunca claudico. Jamás me he rendido en hacer algo que realmente he querido hacer. Y ahí sigo con todo. Tardaré más o tardaré menos, pero si no me lleva la Vida por delante antes, acabaré por llegar a las metas que anhelo con todo mi ser. Está en mi ADN; primero mi abuelo, luego mi madre, ahora yo, y tal vez algún día pueda pasar mi manera de ver la Vida a otro u otra. Porque no hay nada mejor que quitarse el sufrir por alcanzar el placer que supone la consecución de un gran logro del Ánima, y comenzar a disfrutar al mismo día siguiente de la satisfacción que supone el Sufrimiento por mantenerlo.
Sí, todo es sufrir. Pero puede ser maravilloso a la vez. Como tener un hijo o conseguir el trabajo de tus sueños. Hablo desde la ignorancia, pero pienso que tener un hijo puede ser probablemente lo más grande que le puede pasar a uno con diferencia. Enseñarle buenos valores, jugar, reír y darle cariño supera con creces todos los disgustos que te vaya a dar (porque te los va a dar sí o sí). Y tener el trabajo de tus sueños no es tampoco la meta final. Si quieres mantenerlo y lo disfrutas de verdad, vas a tener que, paradójicamente, disfrutar sufriéndolo para ello.

45.1. MI PEQUEÑA LUZ EN LA OSCURIDAD

Curiosamente, ha habido momentos en estos últimos años en los que no he sufrido y he estado extrañamente bien. Se debe a mi mejor amiga. Esta persona tiene la curiosa y extraña capacidad de provocar en mí una sensación de tranquilidad y bienestar cuando más nervioso y mal estoy. Consigue de verdad relajarme y que todas mis luchas vayan algo más rápidas. Le resta importancia a esas cosas que me hacen sufrir y no me presiona nunca, pero no porque no la tengan o a ella no le importen, sino porque sabe que lo voy a conseguir y confía en mí. Eso es algo extrañamente positivo muy grande, ya que no requiere de sufrimiento. Es como mi afición; como jugar el partido en casa y saber que eres favorito porque unas cien mil voces cantan al unísono que vas a ganar. Lo hace todo más fácil para que el equipo toque la pelota con calma. Multiplica mi serenidad y mi implicación y me entran ganas de hacer las cosas, por primera vez en la vida, por alguien más aparte de mí mismo, el bienestar de mis seres queridos y mis valores de actuar siempre de la manera que crea correcta. Es una sensación extrañamente agradable.
Supongo que por eso la considero mi mejor amiga. Porque siempre está ahí y viceversa.

En este mismo blog, existe una entrada (la segunda, de hecho) con el mismo título que ésta. Ha sido muy bonito para mí releer esos textos de 2011 y 2012 y comprobar que, aunque muchas ideas han cambiado y he crecido mucho como persona, sigo siendo el mismo. Así que "seguiré queriendo a quien quiera (o me toque) querer. Y seguiré estando ahí para los que me necesiten. Y estaré siempre cuidando a los míos. Y seré mi mejor yo. Porque así lo he decidido y así será hasta el Final de los Tiempos".

DEYZ, Anixel

jueves, 28 de julio de 2016

44. El Amor de tu Vida

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: No lo voy a releer, pero si es Amor, estoy casi seguro de que ya no pienso así.

El mayor problema de las personas es que confunden sus pensamientos y sentimientos con sus miedos...

Si llevas un largo periodo sin tener pareja estable, o nunca has tenido, habrás escuchado tropecientas veces frases como "¿aún no tienes novia?" o "bueno, ya encontrarás a uno". Si tienes, lo más probable es que pienses que es el Amor de tu Vida (y si no lo piensas, la probabilidad de hacer daño a la otra persona es más alta que de costumbre). Si has roto recientemente, habrás escuchado muchas frases también, por lo general duras y críticas por parte de tus amigos hacia la persona a la que ahora llamas "ex" (porque, claro, nada de la culpa la vas a tener tú nunca). Pero hay una que se da en estos casos prácticamente siempre que hace que me dé mucha lástima el camino por el que estamos llevando las vidas de los seres humanos y que me sirve como introducción a la idea principal de esta entrada. Esa frase viene a ser "no te preocupes, ya encontrarás a otra". "Ya encontrarás a otra"... Como cuando se te estropea la lavadora y te tienes que ir a por otra, y si no te gustan las de Carrefour, pues te vas a El Corte Inglés, y si te parecen muy caras, pues coges la que menos te desagrade de Carrefour y ya está. "No te preocupes"... Como si el avión comenzara a pasar por unas pequeñas turbulencias. ¡Oh, Dios, mío! Lo tuyo con la Sonia se ha acabado. Vale, tranquilos, que nadie pierda los nervios. Ahí hay una Noelia que puede servir de clavo para sacar el otro clavo...
Ése es el significado del concepto de "pareja/novio" hoy en día. Como si la pareja fuera un complemento necesario para el día a día...
De hecho, ¿cuántas veces habréis visto planes de "parejitas"? Sí, sí, esas cenas y esos viajecitos de fin de semana que se hacen los amigos con sus parejas. Y a los que no tienen, ni los invitan. Pero no a malas, sino simplemente porque no tienen pareja. Además, es algo que está aceptadísimo y que se ve muy normal, por lo que nadie se molesta.
Para que veáis lo absurdo que es, voy a poner un ejemplo: "vamos a hacer una cena con bufandas este miércoles. Ángel, te invitaríamos, pero no tienes bufanda, así que se siente. Ah, si te compras una, avisa".
La mayoría de personas no ama. No lo hacen a propósito. Están de verdad engañados. Piensan que lo que sienten es Amor. Pero la mayoría de personas quiere. Pueden querer de manera sana a una persona con la que se compenetran muy bien y llevan ya bastante tiempo juntos, por lo que al final "se conforman" los dos sin darse cuenta. O pueden querer exclusivamente de manera posesiva a otra persona. Y no, señoras y señores; los celos nunca, jamás de los jamases, implican Amor. Por varios motivos, pero el principal es que toda relación realmente amorosa se basa, entre otras cosas, en la confianza en la otra persona.
He aprendido a entender el Amor como algo totalmente subjetivo, así que no seré yo el que juzgue las reglas que cada uno firma en ese contrato invisible con otra u otras personas. Pero siempre quedarán bases como la confianza, la sinceridad, el cariño y el respeto (ya no sólo en una relación amorosa, sino de cualquier otro tipo). Y si no, no hay Amor.
La mayoría de personas tienen relaciones con otras como yo tengo una relación con mi bolígrafo de tinta negra. Siempre llevo mi bolígrafo de tinta negra en el bolsillo derecho de mi pantalón o en el bolsillo interior izquierdo de mi chaqueta. Yo a mi bolígrafo de tinta negra lo quiero mucho. Suelo necesitarlo siempre que salgo para tomar un apunte sobre cualquier ocurrencia que tenga. Cuando se pregunta si alguien tiene un boli, siempre estoy para dejarlo. No me gusta que tarden en devolvérmelo. Cuando se me acaba la tinta, lo tiro y me frustro. Pero cuando llego a casa, cojo otro bolígrafo de tinta negra y me quedo más aliviado. Y así, de manera cíclica, se basan las relaciones de las personas con otras. Como mi relación con los bolígrafos de tinta negra.
La mayoría de personas no es capaz de entender el hecho de que lleve enamorado de la misma persona seis años y que me sienta feliz en ese aspecto, dado que ella es feliz con otra persona que la cuida y la respeta, y encima sigue queriéndome en su vida como amigo. No son capaces de entender que me haga sentir bien el hecho de que la persona a la que amo sea feliz sin estar conmigo; sin que sea mía, de mi propiedad.
Por eso estoy seguro de que el noventa y nueve por ciento de las relaciones que conozco, acabarán dejándolo. Porque no se aman.
El ser humano tiene, como tantos otros animales sociales, el miedo a la soledad. A sentirse solo. Es un instinto primitivo.
Cuando uno o una de nosotros se quedaba solo en la oscuridad de la noche porque se había perdido del resto del grupo, sentía miedo a ser atacado por cualquier depredador que anduviera cerca de una presa fácil como podía ser él mismo. A día de hoy seguimos conservando ese instinto. Nuestras relaciones con amigos y familiares son las que nos dan la seguridad y confianza de sentirnos protegidos, queridos y aceptados por nuestros semejantes.
El problema es que el ser humano ha desarrollado a lo largo de los tiempos ideas racionales erróneas de cara a algunos de esos instintos primitivos. Como la confusión entre la soledad y la soltería. Como si para no sentirse solo, fuese necesario tener ese complemento fundamental en la vida de todos para poder ser felices. Y quien no lo tiene, no es feliz.
Por eso muchas veces hay personas que son capaces de estar sufriendo durante mucho tiempo en una relación. Porque de verdad piensan que están mejor con esa persona que sin ella.
Y por eso muchas veces las personas cuando están en un punto muerto de una relación y comienzan a sentir la menor atracción por otra, se asustan y no se lanzan al vacío. Porque lo que creían que era su cuento de hadas particular, resulta que es mucho más efímero y simple de lo que realmente creían, y por mucho que se quieran, que nadie dice que no lo hagan. Pero no se aman.
Ése es el mayor problema de los seres humanos hoy en día. Piensan cosas que no se pueden pensar (curioso que lo diga yo). Piensan lo que sienten en lugar de sentir lo que piensan. Lo que nos lleva a la oración que encabeza este texto...
El mayor problema de las personas es que confunden sus pensamientos y sentimientos con sus miedos...

DEYZ, Anixel

viernes, 27 de mayo de 2016

43. Un extranjero

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Mucha paja. No sé si sigo pensando así o no, porque no la voy a releer.

Me apetece escribir una entrada sin preocuparme por la calidad en absoluto. Sólo quiero plasmar mis pensamientos por aquí. Como de costumbre, pero de la manera más natural posible. Siento que es uno de esos momentos en los que me hace falta de verdad pararme unos minutos a pensar únicamente en mí porque hay algo que falla dentro que empieza a ser serio. Escribo esto pensando más en mí que en ti, cuando por lo general lo hago para los dos a medias, pero me va a servir como terapia personal. A veces suele funcionar. A ver qué tal esta vez.

Últimamente las cosas están saliendo bastante mal. Y sí, ya sé que si lo miro desde otra perspectiva, mi vida es todo lo contrario a aquella frase de Jorge Manrique en las coplas dedicadas a su fallecido padre que decía que "cualquier tiempo pasado fue mejor". Porque si miro atrás, puedo comprobar que, desde que pasó todo aquello, siempre he ido en alza.
Vale, ha habido momentos de rozar el Cielo y momentos de, no arder, pero sí de poner los pies en el Infierno por unos instantes y sentir el asfixiante calor que traen consigo sus llamas. Pero supongo que eso es normal para todo el mundo, ¿no? Todos tenemos momentos de estar arriba y momentos de estar abajo. Algunos llevan sus vidas como una noria y otros las llevamos como una montaña rusa, pero eso ya es cuestión de gustos. El caso es que a todos nos toca subir y bajar, lo cual considero que es bueno para el aprendizaje y nuestra formación como personas. Por mucho que parezca idílico, atascarse por siempre arriba no es bueno. Desde allí ves más, pero desde abajo ves mejor y más de cerca. Se necesita un equilibrio.
El problema es que yo me he atascado en un punto, llamémoslo Limbo, y no sé cómo arrancar de nuevo la maquinaria.
La depresión que llevo cargando desde incluso más atrás de que pasara todo aquello, aunque sé llevarla muy bien a estas alturas de la película, cada cierto tiempo, tengo unos días en los que siento que "pesa" y necesito sobreponerme, lo cual no ha solido ser problema en, al menos, los últimos siete años.
Pero ahora me he quedado en un punto no determinado, pensando en aquella espinita que tengo clavada de que pude hacer más en alguna ocasión y podría haber evitado muchas cosas que podrían no haber ocurrido nunca. Sé que en realidad no tengo "culpa" de nada, porque era muy pequeño, pero aún así, siempre me queda aquello de saber que podría haber marcado la diferencia. Y si alguien sabe de lo que estoy hablando, agradeceré su intención, pero que evite decir "no podrías haber hecho nada", porque sé quién soy y por eso me queda la duda.
Ya no me fío de nadie. Si ya confiaba poco, ahora menos. Y me jode, porque iba bastante bien en ese aspecto. Pero me han abandonado y fallado tan buenos amigos y todos en tan poco tiempo, que es que me da miedo conocer a nuevas personas y que puedan hacerme lo mismo o algo peor. Me espero cualquier cosa de cualquiera, sinceramente.
No sé qué está pasando, pero me estoy aislando de casi todo el mundo salvo los de siempre y me sienta bien, lo cual no debería. Al mismo tiempo, me entran dudas sobre mis capacidades y si de verdad podré hacer todas las cosas que quiero hacer. Y veo cómo va el Mundo con sus guerras, hambre, terrorismo, pobreza infantil, etcétera, y me entran unas ganas de mandarlo todo a la mierda.
No sé... Necesitaba parar porque iba muy rápido y vaya que si he parado.
Ha habido etapas en mi vida en las que me he sentido vacío y siempre había pensado que eran las peores, porque no era capaz de sentir emociones, o las sentía muy, muy, muy mínimamente, vaya. Pero la peor sensación es ésta, porque siento sin sentir; siento sin ser...
Vivo de fuera hacia dentro, mientras que la gran mayoría de personas lo hace al revés; viven de dentro hacia fuera. De toda la vida, he estado fuera de lugar. De toda la vida he sido, soy y seré un extranjero allá adonde vaya, pues no tengo tierra que me identifique.
Esto no es lo típico de "persona cualquiera diciendo que es diferente". Es una realidad. Llámalo "diferente", llámalo "raro", llámalo "peculiar" o llámalo cómo te dé la gana, pero es así.
¿Sabéis? Creo que se acaba de mover algo por primera vez desde el mes pasado. Parece que necesitaba escribirlo, que para mí implica pensarlo de la manera no más profunda, pero sí la más clara porque lo veo tal cual delante de mí.
¿Y qué más da si pude hacer algo? Las cosas salieron de la manera en la que lo hicieron y no hay marcha atrás; sólo se puede mirar hacia delante. Que sí; que siempre tendré la espinita clavada, pero no puedo dejar que me afecte, porque sino iré perdiendo el horizonte.
¿Y qué más da si me han abandonado y fallado? Me hicieron pasar ratos inolvidables en su tiempo y en la Vida pasa eso; te hacen reír y llorar, mientras vienen, van y se quedan, porque hay quienes se quedan. Si temo por conocer nuevas personas, nunca sabré si la que tengo delante será alguien de quien aprendería mucho y que me haría pasar ratos muy buenos y aventuras increíbles.
Y si algo me sienta bien, ¡pues coño! Malo no será. A menos que quisiera matar a alguien o algo por el estilo, pero vamos, que no es el caso... Simplemente necesito mucho tiempo para mí, lo cual ha sido así siempre. Parece que necesito un pelín más.
Voy a hacer todo lo que quiera, porque sé que soy capaz, y voy a poner mi granito de arena para hacer de éste un mundo mejor. Voy a poner toda la carne en el asador por ello y por todo en lo que creo justo y bueno. Viviendo de fuera hacia dentro. Siendo un extranjero.
No basta con decirlo. Voy a hacerlo.

DEYZ, Anixel

jueves, 24 de marzo de 2016

42. Por las calles de Castellón

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Es un poema simple, pero me transmite mucha paz. Creo que pase el tiempo que pase, voy a adorar estos versos que ojalá nunca se tuvieran que cumplir.

Por las calles de Castellón
Anhelo a tu lado volver a pasear.
En aquel lugar del montón
Donde nuestros corazones nunca se pudieron tocar.

Siento lástima por todo lo que veo pasar;
Baños de sangre inocente
Y puertas cerradas al prójimo para escapar.

Abrázame fuerte y consuélame;
Dime que siempre te tendré.

Tengo miedo por todo lo que va a pasar;
Países que se bombardearán,
Almas que se apagarán
Y ciudades que se hundirán bajo el mar.

Agárrame la mano fuerte y miénteme;
Dime que todo saldrá bien.

Cuando el día llegue,
Espero por las calles de Castellón
A tu lado poder caminar;
En aquel lugar del montón
Donde en un mundo de guerra
Recordar nuestra Paz.

DEYZ, Anixel

lunes, 21 de marzo de 2016

41. El Pozo

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: No la voy a releer. Si bien seguro que se puede matizar, creo que esta entrada describe perfectamente lo que fue y es la depresión para mí y cómo he luchado y lo sigo haciendo día a día contra El Pozo.

No recuerdo el tropiezo, sólo la caída. Precipitarme a una velocidad discontinua; a veces a mil por hora, a veces a tres, pero caer a fin de cuentas. Y no poder hacer nada para detenerla. No poder subir, por más que agitara mis brazos y piernas.
Según pasaba el tiempo, veía el cielo más y más lejano, hasta que la luz se convirtió en un punto microscópico que jamás desapareció.
Según pasaba el tiempo, los ruidos y las voces del exterior fueron apagándose hasta que lo único que pasé a escuchar era el leve silbido de mi caída y mis propios gritos de auxilio.
Cuando la caída era veloz, tenía la sensación de que en cualquier momento me estrellaría contra la superficie. Pero cuando era lenta, era todavía peor, porque aprovechaba para erguirme e intentaba nadar hacia arriba, pero era como ir a contracorriente.
En todo momento, una fuerza invisible me empujaba hacia el fondo. En ocasiones, sentía como me abrazaba. Me presionaba tanto el pecho, que llegaba a asfixiarme por unos instantes.
Al final del "viaje", caía a toda velocidad para, justo antes de tocar ese fondo, parar en seco y después impactar contra él...

Sentí que tenía toda la cara ensangrentada y me dolía todo el cuerpo. Me levanté poco a poco, palpando el suelo, que era rocoso, áspero y húmedo.
No podía ni tan siquiera ver mi mano delante de mí. Si al mirar arriba no se siguiera pudiendo apreciar esa diminuta luz que confirmaba que hay algo más allá de este lugar, la oscuridad sería absoluta.
Di toda la vuelta a aquello y pregunté si había alguien más conmigo, pero la única respuesta que recibí fue la de mi propio eco, que primeramente me asustó.
Grité todo lo que pude. Fue en vano; no hubo respuesta alguna.
Al cabo de un rato, me senté, apoyado en la pared, y me puse a llorar. Daba igual lo que hiciese, nadie podía verme u oírme. Al menos eso era lo que creía...
Y entonces empecé a escuchar risas burlonas espantosas y chillidos desgarradores que estremecían todo mi cuerpo y se clavaban en mi alma. Pude divisar lo que parecían sombras de lo que asemejaban a su vez ser demonios, con ojos blancos como única apreciación...
Comenzaron a lanzarse hacia mí. Se quedaban a centímetros de mi ser, gritándome o riéndose en mi cara.
Jamás me han atacado físicamente, pero sus gritos y risas logran, de algún modo, reabrir una y otra vez todas las heridas que me había ido haciendo en mi caída, de las cuales muy pocas han conseguido cicatrizar adecuadamente a día de hoy. Es como si usasen algún tipo de magia negra.
Llevo años sin salir de aquí abajo. El Pozo me asfixia; es claustrofóbico. Sus demonios me consumen. Es como si se alimentaran de mis energías; cuanto más débil me siento yo, más fuertes son ellos.
En el Pozo, he aprendido a mantener la cordura por medio de la locura. He creado luces, he pintado las paredes de todos los colores que conozco y hago que cambien continuamente y he imaginado historias de Amor, Amistad y Aventuras...
Pero en el fondo da igual lo que haga. Estoy atrapado en el Pozo y los demonios han aprendido a atacar mi propia realidad, a oscurecer mi nueva "casa". Destruyen las historias, apagan los colores y "se tragan" la propia luz en cuestión de segundos, como si fueran agujeros negros con consciencia propia.
Yo no puedo hacer nada contra ellos. Me petrifican...
Cuando aparecen, me invaden de miedo, desconsuelo, frustración, desesperanza...
De odio...
De dolor...
De Tristeza...

Aunque por lo general me atacan en grupo, hay veces en las que viene uno en solitario y puedo defenderme algo más.
Entonces, pienso en mis luces en todo momento, sin olvidarme de ninguna de ellas...
Cuando grita, grito yo más fuerte que él...
Cuando ríe, le ataco, y aunque mis puños y piernas lo atraviesan, poco a poco va disminuyendo el tono, hasta quedar en silencio y desvanecerse hasta fundirse con la Oscuridad del lugar, que recupera "mis" colores y luces...
En ocasiones, funciona. Otras no.
A veces viene otro demonio "al rescate" del primero y me atacan juntos. Se me complican las cosas, pero con el paso del tiempo, he aprendido a sobreponerme a situaciones como ésa.
El problema viene cuando me atacan más de dos a la vez, porque no me da tiempo a controlar el "Momento"...
No puedo acallarlos a todos a la vez. Y si me centro sólo en uno, los demás prosiguen con su ataque, y llegan más y más demonios hasta rodearme totalmente y darme la sensación de que ocupan todo el Pozo, lo cual estoy convencido de que es más que una simple sensación...
Siento que hay tantos, que incluso los tengo encima de mí, flotando...
Al final, me petrifican...
Me bloqueo...
Me siento en el suelo y me encojo abrazando mis piernas y escondiendo la cabeza entre ellas, hasta que poco a poco se van marchando y me quedo solo, dejando, claro está, mi cuerpo lleno de cicatrices abiertas. Y entonces rompo a llorar...
Me siento débil y lo odio. Me odio...
Me odio por no poder luchar contra ellos de manera más efectiva. Por dejar que me hagan daño, cuando ni siquiera me ponen un solo dedo encima...
Me odio por no ser capaz de llamar a las luces a que me protejan, porque ellas son todo lo que tengo y no quiero que vean esa parte de mí...
Me odio por no encontrar la manera de salir del Pozo...

Ha pasado mucho, mucho tiempo. Pero ya no estoy en el fondo del Pozo.
No sé qué coño estoy haciendo, ni si lo estoy haciendo bien, pero no me queda otra...
Estoy escalando. Subo sin cesar colocando mis manos y pies, que están llenos de cortes y durezas, entre los huecos que encuentro entre piedra y piedra...
La fuerza invisible sigue empujándome hacia abajo, pero ahora yo soy más fuerte que ella...
Es muy cansado pelear con ella, porque aunque soy sorprendentemente más fuerte a día de hoy, ella nunca se detiene; siempre sigue empujándome hacia abajo...
Sigo llenando cada parte por la que voy de colores. Colores que a veces vienen a apagar los demonios...
Suelen hacerme resbalar un poco, pero logro no caer al fondo...
Nunca he vuelto a tocar el fondo. Es más; si miro abajo, veo que se ha perdido entre la Oscuridad.
Me animaría, pero cuando miro arriba, veo la luz prácticamente igual de microscópica...
Ya no me asustan realmente los demonios o nada del lugar, porque sé que puedo salir...
Pero hay algo que me da mucho, mucho miedo...
Sé que puedo salir, pero no sé si me va a dar tiempo...
El Tiempo...
Cuando pasa es tan lento como martirizador, pero cuando se marcha, es tan fugaz y efímero como la vida de una mosca de mayo...
No sé de cuánto dispongo...
Eso es lo que me da miedo; no poder alcanzar nunca el Exterior...
No poder salir, sentir que el aire ya no pesa y poder correr y saltar por un lugar que no me aprisione...

Los demonios saben que me voy...
Atacan con menos continuidad, porque su hogar es el fondo del Pozo, pero con mucha más fuerza que antes y, aunque ahora logro resistirlos mucho mejor que en el pasado, a veces me bloqueo y tengo que recordar no soltarme de las piedras. Porque si me suelto, caeré.
Y si me caigo, se acabo; no seré capaz de volver a salir...
No del fondo...

Muchas veces me imagino el Exterior para darme fuerzas a seguir cuando no sé de dónde sacarlas...
Aunque creo que nunca lo he llegado a ver (y si lo he hecho, no lo recuerdo), sé, de alguna manera, que allí hay un lugar de ensueño, donde lograré todo lo que me proponga.
Allá donde los demonios no puedan perseguirme.
Donde no haya Pozo.
Donde no tenga que imaginar los colores, porque ya existirán de por sí.
Donde seré Feliz.

Ojalá me aparecieran alas para poder salir volando de aquí.

DEYZ, Anixel

lunes, 29 de febrero de 2016

40. Uno cada mil cuatrocientos sesenta y uno

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Ya leeré esta entrada en otro momento. Cómo me moló el doodle de Google de los conejitos (se llama así, ¿no?).

https://www.youtube.com/watch?v=l80UhmiAYVU

Hoy es 29 de febrero. Probablemente será una tontería, pero para mí este día siempre ha sido muy especial. No cumplo años ni nada, pero al ser una fecha que se da cada cuatro años, la uso como recordatorio, hago planificaciones y establezco un punto y aparte en todo lo que esté haciendo; no hago absolutamente nada que no me apetezca hacer hoy. De hecho, hace cuatro años, falté a clase alegando que no me apetecía asistir.
Y es que hoy es un día que se da cada mil cuatrocientos sesenta y uno.
Suelo mirar atrás con frecuencia. Dicen que no se debe hacer, pero yo lo hago, porque la verdad es que cada vez que miro atrás y veo tal y como estoy en estos momentos, siempre puedo comprobar que estoy mejor que en un pasado. Sí, paso por baches y a veces me siento mejor o peor. Pero por muy mal que me sienta en equis momento, no me hace falta más que mirar atrás para comprobar que en lo que respecta a la situación de mi persona, por madurez (considero que las personas nunca dejamos de hacerlo; que es un proceso que dura toda la Vida, aunque hay momentos puntuales donde notamos ciertos "clics" más "grandes" [algunas personas nunca pasan por ellos]), por mis actos y por las personas que me rodean, voy siempre en alza. Por ello considero que soy una persona afortunada, si bien no tanto por lo que "me ha tocado" ser, si no por quien he querido y quiero ser.
Soy los amigos que escojo y me escogen a mí. Soy cada una de las decisiones que he tomado. Y soy cada reacción que he tenido de cara a la adversidad que tocara en su debido momento.
Durante los pasados mil cuatrocientos sesenta y un días me han acompañado amigos que ya conocía y seguirán acompañándome y yo a ellos en esta siguiente "etapa". Me han abandonado personas que conocía de antes y personas que conocí en, la prácticamente en breves, "pasada etapa", algunas de ellas sin ni siquiera dignarse a decir "adiós". Y he conocido también a personas maravillosas que continuarán acompañándome en esta fase del camino.
Incluso he dado con uno de estos seres súper especiales, de esos que marcan el "Momento", y siento que algún día, sin forzar ninguna situación, "algo" pasará; que igual me equivoco, oye, pero ésa es la sensación que tengo.
Planifico las cosas. Es algo que ni puedo, ni quiero evitar hacer. Me gusta tenerlo todo controlado, lo cual en ocasiones me trae frustraciones, pero me es mucho más útil de lo que puede parecer; aunque las cosas no salgan cómo espero en absoluto por lo general, lo cierto es que a la larga observo parte de los cambios que había previsto y veo que "vamos bien". Más lentos, pero muy bien; con calma. Nadie diría que la parsimonia va conmigo. Ni siquiera yo. Pero a largo plazo es un factor muy positivo.
La nota que le pongo a estos cuatro últimos años es de un siete sobre diez. He aprendido mucho, me he formado más a nivel personal y, aunque mis planes han salido desastrosos casi todos, he visto dónde han estado mis errores y no los volveré a cometer (ni que fuera la defensa del Madrid), lo cual es un paso muy importante.
Así que el resto del día voy a utilizarlo para descansar, hacer cosas ociosas y meditar sobre mis planes para los próximos cuatro años.
Si la Vida y la Muerte me lo permiten, voy a empezar a construir las bases para hacer algo grande en esta nueva fase. A ver con qué sensación leo esto dentro de mil cuatrocientos sesenta y un días. Voy a hacer que sea buena.

DEYZ, Anixel

PD: Por cierto, hoy es el Día Mundial de las Enfermedades Raras. Tratad de buscar información sobre ello y contribuid en algo si podéis. Recordad que las ayudas no necesariamente han de ser económicas.

lunes, 25 de enero de 2016

39. ¿Amigos?

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Esta entrada fue muy tóxica por mi parte y sacó una versión nefasta de mí. Pido disculpas a todo el que la leyó y pudo sentirse herido. Ya no pienso así.

DEYZ, Anixel

"Todo el mundo quiere tener un amigo, pero pocos se toman la molestia de ser uno".

jueves, 12 de noviembre de 2015

38. Relatos de El Otro Lado - Unidades de Medida

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: No voy a releerla, pero creo que el relato es bonito, si bien necesita una mejor redacción, que es el motivo por el que me da rabia releerla.

Tan cerca...
Ni un milímetro separaba nuestros labios aquella helada mañana.
Tan lejos...
Nuestros corazones estaban a más de ciento cincuenta millones de kilómetros, que es aproximadamente la distancia que hay desde la Tierra al Sol.
¿Puedo calcularlo acaso?
Supongo que no existen medidas para algunas cosas, como los sentimientos...
O la carencia de ellos.
Pero supongo también que aquella distancia, aquel espacio invisible que había entre los dos, fue lo que había entre nosotros: no era un muro; no había nada bloqueándonos, simplemente era un vacío helado, tan frío como aquella mañana, pero no tanto como el escalofrío que invadió todo mi cuerpo cuando lo comprendí.
Aquel beso fue mortal.
Al comienzo sentí que aquellos labios eran la tela más suave del Universo y de un dulce como la miel.
Pero mientras disfrutaba de aquel instante, si es que se le puede llamar instante, porque fue como si el Tiempo en sí se hubiera detenido y sólo existiéramos ella, yo y el fuerte viento que había en las calles de aquel pueblo de mala muerte, pero que no nos molestó, como un destello de Luz, a mi cabeza llegó la idea.
Entendí que lo que para mí estaba siéndolo Todo, para ella no significaba Nada; nada más allá de intentar hacer lo correcto en su cabeza, pero sin acercar su corazón al mío ni un milímetro. Y comprendí que más de ciento cincuenta millones de kilómetros de viaje no podía hacerlos solo; que no soy capaz de viajar a casi trescientos mil kilómetros por segundo.
Y al sabor dulce de aquel beso, se añadió el ácido de la cruel idea de que ella nunca podría sentir lo mismo por mí que yo por ella por más que se esforzara, para poco después sentir que también se volvía amargo por el inmenso dolor de lo que acababa de entender completamente...
Nuestras vidas acaban de comenzar y ya anhelan caminos distintos.
Caminos que nos separan a más de seis mil kilómetros y seis horas de luz solar.
Vidas con múltiples propósitos y sueños totalmente opuestos con una improbabilidad de cruce prácticamente garantizada.
Y cuando aquel beso acabó en un agradable chasquido, si bien dicen que después de los besos no hace falta añadir ningún comentario porque ya está todo dicho, después de aquél no fue necesario más que mirarnos a los ojos para entender nuestros mutuos sentimientos cruzados.
La frustración de que aquello tan bonito nunca podría llegar a ocurrir...
El cariño tan especial que nos tenemos...
La tristeza de que algún día a uno no le sería tan sencillo como llamar al otro para poder estar juntos...
Y la alegría. La alegría de que fuéramos adónde fuésemos y lo mucho que nos alejáramos, ambos sabíamos que no importaban ni la distancia física ni la que existía entre nuestros corazones.
Porque, aunque ella jamás pueda amarme de la manera en la que yo siempre la amaré, sé que guardará mi recuerdo en un rincón muy especial de su corazón y que yo haré lo mismo con el de ella.
Y es que a pesar de que el Sol y la Tierra están separados por casi ciento cincuenta millones de kilómetros, existe una conexión entre ellos que perdurará algunos miles de millones de años más al menos.
Nos sonreímos, dedicándonos la emoción, pero al mismo tiempo la incertidumbre de lo que encontraremos en los caminos de nuestras vidas, para acabar por fundimos en un abrazo que pareció eterno.
Y digo que lo pareció porque de nuevo no pude calcularlo; estaba inmerso en el momento y de nuevo el Tiempo se había detenido para mí.
¿Qué más dan las distancias y el Tiempo si de todo lo que disponemos es de un momento concreto y un puñado de recuerdos?

DEYZ, Anixel

jueves, 15 de octubre de 2015

37. Relaciones, la Teoría del Caos y la Tierra de los Tulipanes - CAOS

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Mucha paja que no me apetece leer de nuevo. Algunas de estas actualizaciones son de verdad lamentables, así que pido unas disculpas más falsas que la palabra de un político.

https://www.youtube.com/watch?v=YbjQqWFxbaM

Relaciones. Existen de muchos tipos. Hay relaciones del Amor más puro, de amistad, de tonteo, de "vamos a probar a ver qué pasa", de amistad con derecho a roce, de derecho a roce sin amistad, de "buenos días, buena noche la de ayer y, bueno, me voy y que tengas una vida maravillosa"... Y muchísimos más. Todas ellas están bien, siempre y cuando no se conviertan en una relación que sea en mayor o menor medida "tóxica". Seguro que más de uno ha escuchado en alguna ocasión la expresión "relación tóxica".
¿Qué es una relación tóxica? Es una relación que se ha estancado en un punto determinado y no avanza a la siguiente fase, o simplemente es una relación donde ese ingrediente principal "mágico", que unía la relación fuera del tipo que fuese, se ha esfumado o ha pasado a un segundo plano por equis motivos o, a veces, sin.
Una relación tóxica llena el ambiente, por lo general, de celos, discusiones a todas horas e insultos. En otras palabras; en una relación tóxica reinan las faltas de respeto y la falta de confianza, que en toda relación, sea del tipo que sea, ha de ser fundamental.
Y aunque intenten vender la moto, no; los celos son siempre malos. Si confías en la otra persona, sabes que no va a "incumplir" nada de lo establecido en vuestra relación. Y si lo hace, aunque sea una vez, ni segundas oportunidades ni nada; se corta, que eso ya no va a buen puerto.
Muchas personas tienen miedo a acabar una relación que realmente ya ha llegado a su final. No comprenden la abismal diferencia entre estar "solo" y estar "soltero". Y cuando finalmente deciden cortar una relación que no es sana, en lugar de darse un tiempo a sí mismos para poder encontrarse, para poder ver donde han podido fallar ellos mismos y la pareja (no porque haya que respetar ningún período de "respeto" a la otra persona, porque no me parece una falta de respeto; cada uno que haga lo que quiera, que para eso se ha terminado la relación[*NOTA]); donde se ha estancado aquello o porque no se ha acabado antes si ya estaba rota, deciden comenzar otra relación, y por lo general, se vuelve a romper con causas y consecuencias idénticas o al menos muy similares.
Sí, el miedo les lleva a buscar a otra persona con la que compartir su tiempo lo máximo posible; a "prohibirse" a estar solos. Y eso no está bien, porque por desgracia no puedes elegir los momentos de la vida en los que te vas a enamorar, ni de qué personas, ni de si será correspondido, ni cómo las conocerás, ni nada... Y, aunque suene a cliché, el Amor llega cuando menos te lo esperas, como una fresca brisa en un día de verano. Si permaneces en una relación tóxica o no sabes vivir sin pareja, probablemente ni siquiera te des cuenta de que ha llegado.
A veces las cosas, sea de buena o mala manera, llegan a un final, y es mejor cerrar una puerta por la que entrar, que todas las demás ventanas por las que sales a respirar.

LA TEORÍA DEL CAOS

Decisiones. También existen de muchos tipos. Puedes elegir la Universidad a la que vas a entrar (si es que quieres), las metas que quieres cumplir en la vida y hasta los zapatos que te vas a poner mañana. Pero no puedes elegir cómo estarás dentro de un año, una semana, qué te ocurrirá mañana o, ¿quién sabe?; lo que te va a ocurrir dentro de un instante.
Y no puedes, porque por mucho que planifiques, existe una cosa que se llama (o que yo llamo; deduzco que se llamará así, y si no tú, que me estás leyendo, me entenderás igualmente) "factores externos".
¿Qué son los factores externos? Es todo aquello que une todas nuestras vidas. Es lo que hace que pierdas todo tipo de egocentrismo porque, si eres mínimamente agudo, te das cuenta de que el mundo va a un ritmo mucho más veloz que tú con tu vida cuando la sacas a pasear como si fuera tu perrito.
Y es que el mundo son más de siete mil millones de personas que sacan a pasear a su perrito todos los días. Y da igual lo poderosos o pobres que sean; todas las vidas están regidas por uno mismo (porque naturalmente, si tú no haces nada por alcanzar tus metas, no te van a caer regalos del cielo) y, guste o no, por los factores externos que le toquen, y ni tú, ni yo, ni John F. Kennedy podemos luchar con o contra ciertas cosas. Así que, mi lema de vida es: "Trabaja duro dejándote la piel en el asador y sé muy constante y la Teoría del Caos hará el resto. Pero trabaja y sé constante, melón".
Para explicarme mejor, dejo por aquí un vídeo de una escena de la película "The Curious Case of Benjamin Button", que explica bastante bien la Teoría del Caos en el día a día:

https://www.youtube.com/watch?v=F8h87YgPicw

Y esto de ahora es más música para el final, como últimamente hago y sólo si queréis darle ambiente, que no sirve para mucho más. No sé para qué lo repito siempre.

https://www.youtube.com/watch?v=jNFf4uCaoPY

Señoras y Señores, voy al grano con el último tema que quería tratar hoy aquí: me voy a Holanda.
No sé ni cuánto tiempo, ni cómo es el lugar concreto al que voy ni nada de nada; sólo que tendré un trabajo decente y mayor libertad económica y personal. Le he dicho a la chica que me lo ha explicado todo que miraría más a fondo los pueblos y ciudades cercanos, pero no lo he hecho. Por una vez en mi vida no voy a tener nada predeterminado; voy a dejarme llevar a ver qué pasa y cómo sale todo (con responsabilidad, por supuesto).
Espero poder acabar y empezar muchos proyectos allá, acá y hasta donde los sueños me acaben llevando.
Un mensaje para todos mis amigos y conocidos. No quiero despedidas (es más, a la mayoría de vosotros no os voy a decir ni el día exacto de mi marcha, que es inminente, por cierto). No es un "adiós"; es un "hasta la próxima", que claro que será poco, pero es que cuando cumpla mi objetivo de vivir en Nueva York y pueda ver todos los rincones del planeta, nos vamos a ver todavía menos, pero mientras nos recordemos, nos guardaremos en un pedazo de nuestros corazones y estaremos unidos por siempre (demasiadas horas invertidas a juegos de la saga de "Kingdom Hearts", pero que es verdad lo que digo y siento, vaya). Y que nos vamos a ver, carajo.
Esta entrada ha sido un auténtico CAOS (nunca mejor dicho), pero espero que podáis "interrelacionar" (*NOTA2) todo lo dicho entre sí. Y si no, pues como siempre, espero que aunque no me entendáis al ciento por ciento, podáis al menos comprender por encima todo lo que he querido decir.
Hasta que nos volvamos a ver.

DEYZ, Anixel

*NOTA: Cierto también es que muchas personas dicen haber creído estar con el Amor de su Vida, que les ha fallado y que están muy dolidos, y los tienes a los pocos días con otras personas, pero repito; cada uno que haga lo que le dé la gana. Menos hipocresía si eso, pero lo que quieran, vaya.
*NOTA2: Esta palabra no la admite la RAE, pero aparece en otros escritos y queda mejor y es más correcto en este contexto que "relacionar". Podrían admitirlo si no estuvieran demasiado ocupados quitando acentos que siempre han estado o aceptando maltratos al idioma como "asín".

martes, 6 de octubre de 2015

36. Un día rojo

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Ya no pienso así y creo que hay mucha paja que no me apetece volver a leer. Sigo guardando la carta con mucho cariño, eso sí.

Por si le apetece a alguien leer la entrada, que por cierto es de carácter muy personal (por si no interesa) acompañándola con la música que escuchaba mientras la escribía, dejo las direcciones justo antes de cada "parte", que es algo que estoy haciendo últimamente. Y si no, pues nada; tampoco hay mucha diferencia. Es por darle "ambiente".

https://www.youtube.com/watch?v=RHs9AsUZVYI

La mítica Audrey Hepburn dice en la película Desayuno con Diamantes que un día rojo es peor que un día negro, porque en los días negros "estás triste (por un motivo concreto) y ya está", pero en los días rojos "tienes miedo y no sabes por qué". Hoy he tenido uno de esos días.
Dicen que soy una persona que lo ve todo en blanco o negro; que no aprecio gama de grises. Y yo creo que en un ochenta/noventa por ciento de los casos es cierto. Si derramo mi leche con chocolate de buena mañana, no le busco la parte positiva de que podría haber sido peor; podría haberse roto el vaso, podría haberme cortado... No. Me cago en todo, con perdón por la expresión, blasfemo hasta quedarme bien a gusto y punto. Y si la chica que me gusta me roba un beso, aunque sepa con total seguridad que eso nunca va a ir a más, aunque sepa que va a durar poco más de un suspiro, jamás le voy a buscar la parte mala a uno de los instantes más bonitos de mi vida. Pero sí hay algo que veo en una gama de grises, que analizo cada noche, y eso son mis días.
Salvo excepciones puntuales, mis días no son ni blancos, ni negros, como los de todo el mundo, supongo. Los míos suelen ser de un gris bastante oscuro, en los que siempre queda ese atisbo de luz que decolora el negro. Pero cuando el día es rojo, luz y oscuridad no tienen nada que ver en ello y para desteñirlo, aunque sea un poco, los ingredientes para la receta que necesito son más tiempo que el de costumbre dedicado a mí mismo y mis pensamientos, una conversación profunda con un ser querido (a ser posible) y sacar sonrisas y ayudar a las personas que puedan necesitar lo más mínimo de mi persona, que es algo que, para los que me conocen, necesito hacer para sentirme lo mejor posible conmigo mismo y para saber que, por muchos años, ocurrencias, bienes y males que pasen, seguiré siendo una buena persona. Porque, pase lo que pase, nadie podrá decirme lo contrario (al menos no con razón).
Un día rojo comienza con sensaciones de angustia y ansiedad muy fuertes que a medida que pasan las primeras horas se van acrecentando. Se te viene el mundo encima. Y cuando el mundo se te viene encima, o lo levantas o te aplasta; no hay término medio.
Yo lo que hago para retomar el control cuando me invaden estas sensaciones es empezar por coger la siguiente nota y leerla rápidamente. Aunque ya no guardo ningún tipo de relación con esta persona, su mensaje me sienta bien, pues si bien ya no aparece en los acontecimientos de mi vida, tenía toda la razón del mundo...



https://www.youtube.com/watch?v=Xyspn61ccyE

Es curioso... El otro día me pilló una fuerte lluvia y en un par de las ocasiones en las que aparece la palabra "rojo" escrita en este color se "ha desteñido" un poco a rosa.
Después de leer la nota, suelo encontrarme algo mejor. No sé; es como un tótem. Entonces tomo una decisión.
A veces me escapo unos días a un lugar lejano donde nadie pregunte por mí y donde sólo le hago saber a personas muy cercanas que no estaré disponible para ellas de manera física. Pero como esto de los "días rojos" me está sucediendo con una mayor frecuencia últimamente, no puedo permitirme, al menos por ahora, ir aquí y allá continuamente.
Tengo mis metas, mis más anhelados sueños en esta vida muy, pero que muy claros. No obstante, éstos son el tipo de días en los que llego a dudar de todo, incluso de mis propias capacidades durante unos instantes. Me pregunto que pasará si todo sale mal; si nunca podré darle la vuelta a la situación. Que soy muy poca cosa.
Es ahí donde recuerdo a todas esas personas que lo han dado y dan todo por mí...
Recuerdo a Ela, la única persona en este mundo (al menos hoy por hoy) con la que soy capaz de abrirme de corazón completamente y sacar mi lado más personal e íntimo, escuchándome pasada la medianoche sin tener obligación alguna de hacerlo...
Recuerdo a Paquito, que creo que es mi amigo para toda la vida, porque ésta da muchas vueltas y la gente va y viene, pero estoy convencido de que él se quedará para mí como yo para él...
Recuerdo el día en el que me rompí y estuvo ahí mi princesita, también sin obligación alguna...
Pienso en todos mis amigos, en todas las veces que me han dado fuerzas para seguir adelante con mis proyectos...
Y en todos mis detractores porque, seamos sinceros, a todos nos encanta ver cómo el que dijo que no podíamos hacer una cosa, tiene que agachar la cabeza y cerrar el pico...
También recuerdo a mi abuelo, que aunque pude disfrutar de muy escaso tiempo a su lado, siempre se ocupaba de que sonriera y de decirme que siempre, siempre luchara por lo que quería...
Pero a la persona que más recuerdo es a mi madre. Y es que podrán salir mil mentiras por ahí, pero lo cierto es que ella lo dio todo por mí. Absolutamente todo por que pudiera tener una infancia feliz. Por cosas de la vida, no pudo ser. Pero se dejó, literalmente, la vida en ello. Eso es un acto por el que yo no puedo rendirme jamás. Es un acto que me obliga a seguir. Más allá de creer o no creer en nada. Es el simple hecho de respetar su memoria. Y eso voy a hacer siempre.
Y también pienso en mí; en cómo han sido estos más de once años después de la muerte de mi madre. En cómo estuve completamente solo. En cómo crecí y en cómo aprendí observando; viviendo de manera más autodidacta que de costumbre a esas edades...
Recuerdo todas las vivencias dolorosas de mi pasado y me percato de que es un milagro haber llegado hasta aquí y de la manera en la que lo he hecho. Y sé que tengo que levantarme, comerme los mocos y seguir trabajando para cumplir todos mis objetivos, porque algún día me reiré y todo esto habrá sido moco (seguimos con los mocos) de pavo.
Y es que, si hemos llegado hasta acá, ¿por qué parar?

DEYZ, Anixel

miércoles, 16 de septiembre de 2015

35. Cuernos ensangrentados

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: No lo voy a releer, creo que hay mucha paja. Sigo pensando que la tauromaquia es un espectáculo deleznable que no debería estar subvencionado, pero no soy nadie moralmente para prohibirla si se hace ciento por ciento con fondos privados.

https://www.youtube.com/watch?v=l80UhmiAYVU

En realidad hoy me apetecía escribir una entrada con otra temática, pero la reservaré para otra ocasión. Más que nada porque no he visto un texto en este último día tan polémico que esté realmente bien fundamentado (seguramente haya, pero bueno, que yo no lo he leído).
Ayer, 15 de septiembre, se produjo en Tordesillas (Valladolid) el "Torneo del Toro de la Vega". Como todos los años, se celebra el segundo o tercer martes del mes y consiste en soltar a un toro bravo en la plaza del pueblo y que una multitud, cerrándole todas las demás salidas, lo conduzca hasta la vega del río Duero, donde a partir de un punto determinado, los "competidores", armados con lanzas, comienzan a atacar al animal, con la intención de asesinarlo antes de que salga de los límites establecidos. Si lo hace, técnicamente queda indultado. Pero, vamos, que lo matan igual, como ha ocurrido anteriormente.
Voy a posicionarme ya respecto no sólo hacia el Toro de la Vega, sino también hacia la toda la tauromaquia en general. Estoy totalmente en contra. ¿Por qué? Porque éstos son los endebles argumentos que dan los defensores de estas festividades y que son tan fácilmente contraargumentados...

1. El primero es realmente estúpido. Viene a ser algo así: "mucho estar en contra de los toros, pero bien que te gusta la carne, ¿eh?". Avise de que era estúpido. Vamos a ver; el ser humano es un animal omnívoro y no seré yo el que defienda una conducta vegetariana, y mucho menos vegana, si no es por temas de salud. Y aprovecho este punto para, a la par que respeto la decisión de cada uno de hacer lo que le dé la gana mientras no haga daño a nadie, decir que si queréis seguir estas formas de vida, que sea por gusto o porque vuestra salud no os permite ingerir ciertos alimentos. Mucha gente que sigue este tipo de vida sufre de problemas de falta de hierro o pérdida de cabello entre muchos otros. Pero, si es por un tema moral, desde mi punto de vista, aseguraos simplemente de no comprar la comida procedente de lugares donde se maltrata a los animales y ya está, pero ni se os ocurra hacer caso a "personas que hablan muy bien y se argumentan genial", porque eso no hace que tengan razón. Adolf Hitler era un orador estupendo y movía las masas como quería.

2. Si el primero era estúpido, en el segundo piensas que a esta gente les falla algo: "¡pero si el toro no sufre; no siente dolor!". Está científicamente demostrado que el toro sí sufre. ¿Por qué? Porque posee una cosa que tú y todas las personas y animales complejos también y se le conoce con el nombre de "sistema nervioso central". Y cuando está intacto, al recibir una punzada, las neuronas encargadas transmiten la sensación para alertar al organismo. ¡Vaya! Parece increíble, pero hay gente en el mundo a la que de verdad hay que explicárselo.

3. Luego están los que yo llamo "moderados" que dicen que las corridas y las fiestas en general en las que el toro no sufra daños, no ven mal que se sigan celebrando. Supongo que se referirán a daños físicos, porque el estrés anterior, durante el evento y posterior que padecen es grave. Lo de poner fuego en los cuernos, entre otras barbaridades, produce estrés. Llamadme paranoico.

4. "Es un arte de un uno contra uno; toro y hombre en iguales condiciones". No. No están en iguales condiciones. Los toros no son animales agresivos. Eso para empezar. Y las horas (a veces días) previas a la cita son un infierno. Salen cegados y desorientados a la plaza, donde le dan capotazos y le van clavando banderillas en el lomo, para pasar por una puya, y hasta llegar a la estocada final, que llega cuando el toro ya está rindiéndose a su verdugo, por lo general escupiendo sangre y con la cabeza hacia abajo, a causa de que se le rompen los músculos de la espalda. Y no tiene nada de realmente complicado el aguantar a un toro, más aún si se ha entrenado toda la vida, porque el mito de que siguen el color rojo es bien falso; no hacen distinción de colores. Se guían por movimiento y persiguen al capote o la persona que corre. Además, su velocidad de reacción es muy lenta comparada con la de un ser humano. Si te embiste un toro, justo cuando te esté a punto de dar alcance, te basta con amagar un rápido movimiento hacia un lado y justo después correr en la dirección contraria. Cualquier persona completamente sana de la suficiente edad podría hacerlo.

5. "Si no te gusta, no lo veas, pero déjanos a los demás en paz". No voy a parar de quejarme hasta que se eliminen en su totalidad por todo lo dicho anteriormente y que aún me quedaría por añadir, pero es que da la casualidad de que, encima, lo estoy financiando con mis impuestos. O sea, que no sólo tengo que aguantar que esta práctica medieval siga existiendo en "mi país", sino que además la tengo que pagar yo.

6. Su argumento final es que es una tradición y parte de la cultura española de muchos siglos ya y que, por tanto, hay que respetarla. Me recuerdan a los religiosos católicos y musulmanes más acérrimos que, llegado al punto en el que se puede decir que el Dios que sale en sus libros sagrados (no un dios entendido como ser superior que tal vez haya sido causa de nuestra existencia, lo cual no se puede probar como Verdad o Mentira) es falso, dicen que ellos creen porque "tienen "fe" y tú no puedes hacer nada para decir que no existe porque tú no tienes fe y punto". Es como que llegado al punto en el que ha quedado claro que es una tortura física y psicológica propia de bárbaros y un asesinato, aún queda el "pero es que es una tradición de muchos siglos". Tampoco seré yo el que defienda la monarquía, pero antes los toros eran sólo para nobles y personas con mucho dinero y fue Felipe V quien decidió prohibirlos, alegando que eran un mal ejemplo para las personas, y entonces el pueblo llano adoptó las fiestas, convirtiéndolas en "nacionales".

https://www.youtube.com/watch?v=aSgQLk_KIbY

Antiguamente (y hace no tanto en algunos lugares, como Estados Unidos) era normal poseer esclavos en los países más civilizados. Es decir, tener a personas, seres humanos, como tu propiedad. Pero se entendió que era una barbaridad y no por hacerse durante siglos, milenios, se queja nadie a día de hoy (salvo grupos de personajes desequilibrados) de que ya no se pueda tener un esclavo.
Otro ejemplo. A día de hoy siguen existiendo el racismo y la homofobia, pero podemos estar seguros de que han descendido brutalmente y este tipo de personas suelen ser rechazadas por la sociedad y admitidas en un limitado grupo que únicamente piensa como ellos.
También antes había combates de personas contra otras personas o animales a muerte ante un público que lo aplaudía. Y de eso únicamente nos quedan los toros. ¿Por qué?
La Edad Media siempre será recordada, en su mayor parte, como un tiempo oscuro que impidió un avance científico más eficaz. Se afirmaba que la Tierra era cuadrada, plana y con no más de seis mil años sólo porque lo ponía en un par de libros "sagrados" (Corán o Biblia, dependiendo de en qué lado del mundo vivieras).
En una época en la que se juzgaba a los animales si cometían un delito y donde la higiene era un concepto aún por descubrir para la plebe, la censura era el pan nuestro de cada día y muchas, muchísimas personas fueron ejecutadas de las maneras más horribles que podáis imaginar por pensar mínimamente diferente a lo establecido.
Gracias a grandes mentes, pero sobre todo, personas que sufrieron mucho, como Darwin o Galileo, hemos llegado a día de hoy aquí con nuevos conocimientos; pruebas de que las cosas no son cómo se creía.
Tratemos de dejar a un lado lo que a día de hoy podemos ver con claridad que es una práctica bárbara, propia de una edad decadente. Si le aplicas la Razón, la tauromaquia pierde sentido.

Cita final: "La fantasía, aislada de la razón, sólo produce monstruos imposibles. Unida a ella, en cambio, es la madre del arte y fuente de sus deseos" - Francisco de Goya, uno de los primeros antitaurinos.

DEYZ, Anixel

viernes, 28 de agosto de 2015

34. Descanso Final - Caen las Hojas al Llegar el Otoño en un Ciclo sin Fin

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Me da mucha pereza volver a releer esto de nuevo, pero creo que hay mucha paja.

El diseño del blog vuelve a cambiar. Y es que yo soy así. Necesito cambiar constantemente de lugar, mis cosas de sitio, los colores de lo que veo con frecuencia y hasta algunas de mis propias costumbres de tanto en tanto, lo cual supongo que es algo excesivo, porque para algo se llaman "costumbres", pero no hago daño a nadie con ello, así que supongo también que puedo seguir haciendo lo que me plazca.
Pero hay algo en la vida que no cambiaría por nada del mundo cómo es, y son las personas que me rodean. Pueden ser más aburridos, más pesados, más tontos, más cabezotas o totalmente opuestos a mí, pero son quienes quiero, y quienes me han visto crecer como persona el los últimos años.
No tengo más que gratitud para los que han estado en las buenas y en las malas, porque aunque nunca hayan dicho nada, ciertos detalles cariñosos se hacen de notar, y como yo estas cosas no sé decirlas por lo general cara a cara, pues aprovecho para dejarlo claro por aquí. Gracias a todos.

https://www.youtube.com/watch?v=JvR57vfpqO0

Hay una personita en concreto por la que no cambiaría absolutamente nada del mundo por seguir haciendo lo mismo o distintas cosas con ella. En los mismos lugares o distintos. Me es indiferente. Y es que ella de por sí ya hace que cada día que disfrute a su lado sea totalmente distinto al anterior.
Hoy la he visto, y aunque suene empalagoso o/e increíble, ya el resto del día ha merecido la pena.
Lo hace siempre. Llena el aire de alegría. En serio, objetivamente hablando; si tuviera que describirla, como en tantas otras ocasiones he hecho, lo primero que diría es que es la alegría personificada. La sonrisa la lleva de serie. Es facilísimo hacerla reír. Es muy inteligente, pero a veces no sabe valorarse. Es muy cabezota y pasota por contrapartida, pero acabo adorando incluso eso en ella, que tendría que mejorarlo, porque no es algo bueno, pero no pasa nada.
(*NOTA) Y no es mera palabrería o palabras mayores decir que si mis sueños quedaron rotos hace tiempo, los reconstruí en gran parte gracias a ella, porque cada vez que quiero seguir soñando e imaginar que es otra persona, acaba siendo inútil, pues la metamorfosis de mi ser se debe a ella. Si somos trozos de nada en ninguna parte, yo quiero ser un trozo de nada al lado de ese trozo de nada que tanto me llena, hasta sentirme un todo. Con ella siento que mi lugar en el mundo es donde esté, y me pone muy triste pensar que posiblemente algún día no podré disfrutar de su presencia, la cual exprimo al máximo, por el simple hecho de que vamos tomando caminos distintos. Y si mañana no saliera el Sol, lo que puedo decir es que "todo tiene un comienzo y todo tiene un final, mas nunca hubo un principio y jamás habrá desenlace último", y lo que siento por ella no morirá hasta que el resquicio más profundo de mi ser haya perecido. Ella es el agua cristalina de mi manantial particular.
He gozado de unos pocos momentos preciosos este último mes con ella y ahora tendré que esperar para verla hasta el próximo mes, porque tiene que irse, así que eso haré pacientemente, pero anhelando el momento en el que comienzan a caer las hojas al llegar el otoño en ese ciclo sin fin en el que todas las cosas se resumen.
Sinceramente, ya no podría importarme menos quien supiera o dejara de saber ese secreto que he guardado tan celosamente que es quién es la persona de la que llevo enamorado los casi últimos cinco años y de la que siempre lo estaré. Porque por mucho que encuentre a alguien que me llene tanto, como he dicho otras tantas veces, no habrá nadie que me llene más, porque simplemente no hay más; no hay tope. Únicamente podría igualarlo y ojalá que pase. Ella siempre será la primera persona que me tocó de verdad y como nadie más ha hecho hasta ahora, y no necesito nada que no sea su presencia de vez en cuando y que mi trabajo funcione para ser la persona más feliz de la Tierra.

Estos momentos del verano están siendo también mi descanso final, porque estoy cerca ya de acabar mi primer libro y buscar la manera más adecuada de publicarlo, así que siento como poco a poco todo va saliendo bien. Confío en mí mismo y mis capacidades.

DEYZ, Anixel

*NOTA: Aquellos que no hayáis leído otras entradas mías, no vais a entender al ciento por ciento el siguiente párrafo.

miércoles, 8 de julio de 2015

33. El Nacer

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Sé que a nadie le ha llamado especialmente la atención esta entrada, pero es muy importante para mí. Podría ser uno de los himnos de mi Vida.

https://www.youtube.com/watch?v=gQNvK-zg4jI

Todo tiene un comienzo
Y todo tiene un final,
Mas nunca hubo principio,
Y jamás habrá desenlace último.

¿Quién nos creó?
¿Alguien nos creó?
¿A quién escribo?
¿A vosotros o simplemente a proyecciones de mi pensar?

Soy un trozo de nada en ninguna parte,
Pero nada es todo sin todo
Y todo es nada sin nada.
Entonces soy una parte de un todo en algún lugar.
¿O no?

¿Qué es trozo?
¿Qué es parte?
¿Qué es lugar?
¿Es algo o es nada?

Sé que soy real,
Pero no sé qué es realidad.

Vivo, si es que vivo, en un lugar, si es que hay lugar,
Donde todo puede ser mentira
Y nada confirmado como Verdad.

Yo existo.
Por tanto, también existe la realidad.
¿Pero qué es la realidad?
Dicen que la realidad es una ilusión,
Pero una ilusión continúa siendo una realidad por falsa que sea.

¿Cuando perezca, si es que perezco,
lo sabré?
¿Se puede dejar de existir
Una vez que ya se ha existido?

Aunque no quedara memoria ni mía, ni de nada,
¿no seguiría siendo real el hecho de que algo, alguien o nada existió?

Puedo sentir por medio de un cuerpo,
¿pero es sólo un cascarón?
¿Es algo más allá de mí,
O únicamente una creación exageradamente real (o no) por mi parte o por parte de otro?

¿Y vosotros?
¿Os he creado yo y os he dotado de la capacidad de sentir y razonar?
¿O simplemente he creado todo a base de mi imaginación?

¿Me ha puesto alguien aquí?
¿Me quiere entretenido?
¿Ha sido todo una curiosa casualidad?

¿Cada movimiento que realizo está predeterminado
O sólo yo soy dueño de mi propio camino?

¿Y los factores externos?
¿Y los trozos, partes y lugares que hubo antes?
Son tantos, si es que fueron,
Y si no, también.

Todo tiene un comienzo
Y todo tiene un final,
Mas nunca hubo principio,
Y jamás habrá desenlace último,
Pues ni todo, ni nada con algo serán capaces de acabar.

DEYZ, Anixel

jueves, 11 de junio de 2015

32. Caparazón de tortuga - Vacío

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: No me apetece releer esto y ponerme a modificarlo. Mucha paja y muchos lloros.

Las tortugas viven muchos años. Muchísimos. La esperanza de vida de las acuáticas ronda los ochenta-noventa años, mientras que las terrestres pueden llegar a los ciento cincuenta tranquilamente. Se cuenta que la más vieja (conocida) llegó a los doscientos setenta años. Lo que viene a ser tres vidas de tres personas bastante saludables.
Entre otras razones, se debe a su caparazón, que lo protege de ataques de depredadores o golpes fortuitos. El caparazón es una formación ósea que crece a la par con la tortuga, y no, señores; eso que se ve en algunos dibujos animados, que las tortugas se salen de su caparazón, no pasa. Más que nada porque están pegados a él (repito, crecen con él). Si sacas a una tortuga del caparazón, no es que la puedas matar, es que la has matado (como detalle, no tiene relevancia, pero lo comento).
Siempre me he considerado una persona fuerte. No soy de ese tipo de personas que están súper orgullosas de ser fuertes y que dicen que los débiles son repulsivos, ni chorradas por el estilo. No. Yo soy una persona fuerte porque siempre, pase lo que pase, lo aguanto y lo llevo para mí, sacando una sonrisa al personal aunque realmente no me apetezca. Y siempre, en todo momento, me dejo el alma en ayudar a todas las personas que se lo merecen que puedo, sean fuertes o débiles, más aún si son de este último grupo, pues en lugar de pisar a una buena persona por su falta de fuerza, creo que las personas fuertes son precisamente las que tienen que sacarlas adelante. Porque eso de "o pisas o te pisan" es mentira. Pisar a otro es mostrar, entre otras cualidades negativas, tu debilidad para necesitar del apoyo al hundir a un semejante.
¿Y sabéis qué? Que habrá quienes al leer esto, se molesten porque me las esté dando de "vanidoso", en lugar de tomárselo como una lección moral y aspirar a ser buenas personas. Porque lo que ellos ven como un acto de "falta de modestia y humildad", yo lo veo como algo normal que debería hacer todo el mundo. Pero vamos al caso...
Como decía en mi anterior entrada, mi vida es ahora mismo un caos total y como decía, con otras palabras, la persona que más me ha querido en los últimos once años, ha desaparecido de mi vida, y esto, junto con algunas otras personas que yo consideraba verdaderos amigos, son ahora totalmente diferentes, trabajos que he tenido que me han ilusionado mucho y han acabado en decepción, y no ver nadie a quien realmente le pueda contar este tipo de cosas, más allá de escribirlo por aquí porque no tengo la capacidad de abrirme a nadie, pues me encuentro realmente estancado.
La única persona que consiguió que abriera mi corazón a ella durante más de seiscientos días, ya no está. Y yo, protegido por mi caparazón de tortuga, creo que me voy quedando cada vez más y más vacío...
Igual es una tontería, pero hace ya más de un mes que me daban un abrazo y, sinceramente, creo que por ahora, no me apetecen ni más abrazos, ni recibir más cariño, sino es para levantar a otra persona o para descargar con un buen polvo, que con la tontería, también llevo más de cuarto de año sin uno.
Estoy escribiendo un libro, entre varios otros, pero vaya, éste es el que llevo trabajando mucho tiempo y del que quiero hacer una larga saga más allá de que triunfe o no. Y se me ha presentado una oportunidad inmejorable para intentar que todo salga bien. Lo cierto es que voy a por ello con todo. Además, teniendo en cuenta que cuando trabajo, no estoy triste.
Voy a poner toda la carne en el asador para que todo salga bien y, una vez me estabilice, intentaré recuperar mis ganas de recibir cariño al igual que dar. Me gustaba cómo era antes, aunque nadie haya notado realmente el cambio.

DEYZ, Anixel

viernes, 29 de mayo de 2015

31. Recogiendo los pedazos sin pegarlos

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: La he borrado porque era una entrada demasiado personal.

Bueno, ahora recojo los pedazos, para guardarlos sabiendo que un día alguien me quiso de una manera especial, "diferente" a lo común. Son buenos recuerdos prácticamente todos, y aunque no vuelvan a pegarse, es bonito tenerlos ahí, y seguir queriéndola para siempre. Y sé que ella hará lo mismo.
Me pregunto si alguien querrá y podrá quedarse conmigo para siempre.

DEYZ, Anixel

PD: Estoy totalmente roto por dentro ahora mismo, sinceramente. Por favor, no me comentéis sobre el tema. Si lo he escrito aquí es porque quería que lo supierais y porque quería desahogarme.

lunes, 23 de febrero de 2015

30. Finales

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Es raro estar de acuerdo con algo escrito de hace tanto, pero sigo pensando lo mismo hoy.

Ésta es de esas entradas que se escriben tal cual vienen los pensamientos.

https://www.youtube.com/watch?v=wHRL-JfXhFQ

Todas las cosas tienen su final.
Esas películas que nos llegan. Esos libros que nos llenan. Esas flores que recibimos y no importa cuánto las cuidemos, porque acaban siempre por marchitarse. La vida de esas personas que consiguen tocar nuestros corazones.
Es natural. Todo se acaba.
Por lo general, los finales exactos suelen ser inesperados. Pero a veces, ves venir que tu propio final muy probablemente, esté a punto de llegar. Cuando esto ocurre, hay varias maneras de tomárselo, pero creo que la más correcta es recordar que no somos más que "trozos de nada en ninguna parte"*.
La vida, independientemente de tus creencias, es maravillosa. Aunque haya momentos de pura tristeza, aunque a lo largo de una vida éstos superen a los buenos, vivir es algo mágico. La posibilidad de hacer sonreír a tus iguales, de pensar y de sentir... Eso es grande.
Cada instante merece la pena. Los malos, soportarlos y los buenos, atesorarlos.
La capacidad de tomar decisiones...
Es todo tan grande. Somos trozos de nada en ninguna parte, pero somos tantos trozos en tantos trocitos de nada, con tantas emociones, sentimientos, ambiciones...
Por eso, si ves llegar el momento del final cerca, evita ponerte triste o enfadarte. Disfruta con tus seres queridos. No estés a malas con ellos. Aunque puedas tener razón por algo que haya ocurrido, lo último que quieres es irte dejándolos con un tipo de vacío que deja su eterna huella.
"Es que no es justo". No te compadezcas de ti mismo. Por nada del mundo. Si algo particular tiene la vida es que no es justa. Unas mil millones de personas pasan hambre en el mundo y, a día de hoy, seguimos teniendo terrorismo y guerras sinsentido.
Ata todos los cabos que puedas, o al menos los más importantes. Haz todo lo que quieras hacer y disfruta con ello. "Vive tu vida de manera en que cada día fuera el último", escuché por ahí.
Y, ante todo, lucha por seguir. Recuerda; "no está acabado hasta que está acabado".
El Sol seguirá saliendo (o no*2) pase lo que pase.
Y si el final llega, ¿qué pasará? ¿Se apagará todo? ¿Habrá consciencia puramente inmaterial aunque sea? No te preocupes por ello.
No tengas miedo. Vive.

DEYZ, Anixel

*Entrada 22.
*2Entrada 19.

domingo, 8 de febrero de 2015

29. Nada

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Seguro que hay mucha paja y no lo voy a releer, pero recuerdo que éste ha sido uno de los momentos más determinantes de mi vida, así que lo dejo todo tal cual, porque sé que antes o después querré releerlo y disfrutar de la experiencia de ver mi evolución.

Estos días no están siendo muy buenos a nivel personal. Para ser sincero, son una tortura.
Eso sí, he de admitir que he aprendido mucho con todas las cosas que han ocurrido a lo largo de los años y he conseguido mantener el control sobre mí mismo y sobre estos momentos difíciles. No pierdo mi luz. Sé que todo va a salir bien.
Ayer (el viernes) fue un día curioso. A medida que pasaban las horas, me notaba más y más raro, hasta que, bien entrada la noche, me fui a dormir con la sensación más extraña que he tenido en años. Mientras soñaba, sentí como si mi mente "se elevara" y viera un fondo de oscuridad absoluta y escuchara mis pensamientos en voz en off...

Vivimos en un espacio-tiempo continuo y no podría ser de otra manera.
No podemos concebir, ya sea en nuestra imaginación o en nuestra realidad, una idea que no se encuentre en un espacio y que no se vea afectada por el transcurso de un tiempo.
Yo la Nada me la imagino como un espacio "infinito" de oscuridad absoluta, temperatura cero absoluto y carencia de toda materia posible. Aún así, no me la puedo imaginar sin ser un lugar (un espacio) vacío, donde, a pesar de que no transcurra ningún evento jamás, existe un tiempo que pasa mientras no pasa nada.
Si te paras a pensarlo, es una idea bonita. Sabes que existes a nivel consciente, lo que es innegable, y también sabes que exista tu realidad o no, el espacio-tiempo continuo sí lo hace. Eso significa que, poniéndonos en el caso de que únicamente tu mente fuera lo real, más allá existe una conexión de ella con algo que no depende de su existencia para seguir existiendo. Siga existiendo tu mente o no, seguirá habiendo el espacio donde ella hubo o no hubo. Siga existiendo tu mente o no, seguirá transcurriendo un tiempo que percibes, sea tu noción de ese tiempo correcta o errónea. Vamos, a mí me parece una idea bonita...

Cuando me he despertado esta mañana, algo en mí había cambiado.
Se dice que hay dos tipos de personas en esta vida: los que esperan que las cosas sucedan y los que hacen que las cosas sucedan. Y yo claramente soy del segundo grupo. Pero hay cosas que no dependen únicamente de nosotros.
Tengo muy claro que es todo aquello que sí depende de mí y sé que lo puedo lograr, simplemente porque creo en mí mismo, en mi esfuerzo, en mi trabajo y en mi constancia.
Pero luego está todo aquello que no depende enteramente de mí y que, además, no se basa en la Razón o la lógica. Esas cosas tienes que esperar a que sucedan.
Si me remito a hechos pasados ocurridos en mi realidad, todo lo que he esperado que sucediera, no lo ha hecho y, a veces, incluso han pasado cosas desagradables.
Y en este espacio-tiempo continuo me he dado cuenta de que esperar va matando las ilusiones que ocurren en un lugar mientras el tiempo pasa y no pasa nada.
Así que, de ahora en adelante, todo aquello que no dependa enteramente de mis capacidades, lo descartaré. Pero no pasa nada; sé que todo va a salir bien.
Yo voy a hacer que salga bien.

DEYZ, Anixel

jueves, 1 de enero de 2015

28. El Otro Lado (1) - Recuerdos lejanos

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Había mucha, muchísima paja y la he borrado. Sí quiero conservar la foto de mi abuelo y las palabras finales, si bien hoy me expresaría algo distinto.

Esta entrada es en su mayoría personal, así que te sugiero que si no eres un allegado a mí, no te molestes en leerla, porque a no ser que seas increíblemente cotilla, no creo que le encuentres ningún interés. No obstante, ya que estás aquí, agradecería que leyeses el último fragmento del texto en el que te invito a que tomes una pequeña reflexión. Obviamente, haz lo que te plazca.


En los genes.


Muchas personas se ponen unos objetivos de cara al nuevo año. Pero sea por unos motivos u otros, siempre acaba por llegar el año siguiente sin éstos haber sido realizados. Os propongo a todos un objetivo serio: cumplid vuestros objetivos. Haced hoy todo lo que queráis hacer. Acabad los meses sin sentir que no habéis realizado todo lo que queríais conseguir.
Trabajad, haced esfuerzos sobrehumanos y tened constancia. Mucha constancia. No os rindáis jamás, porque aunque suene a cliché, tenéis que seguir apostando fuerte por lo que queréis. Las cosas no se hacen solas. Y a la primera las mejores tampoco suelen salir. Así que, dadle caña una, dos, tres y las veces que hagan falta, que con la tontería del "partido a partido", se ganó una Liga y por poco no una Copa de Europa.
A por vuestros más anhelados sueños. ¡Venga!

DEYZ, Anixel

lunes, 10 de noviembre de 2014

27. Identificación

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Pues muy bien, ¿quieres un pin? Paja.

Siempre me ha gustado hablar pronunciando cada palabra a la más exquisita perfección. Desde bien pequeño. De hecho, tenía y tengo palabras favoritas, simplemente por su fonética.
Mientras iba caminando por la calle, o jugaba con mis piezas de Lego, me repetía a mí mismo palabras como xilófono, azahar, frenético, alabarda, adueñarse, expiración, acelga, Chernóbil, la expresión inglesa de 'shut up', y más palabras en inglés como 'cherry', 'sorry', 'unforgivable'... Y así hasta acabar con una lista interminable (palabra que también me gusta mucho).
¿Por qué? Pues no lo sé, pero siempre ha sido así.
De hecho, cuando aprendo a decir algo en un idioma, suelo pronunciarlo bastante bien. No es que sea algo realmente útil, pero la pronunciación se me da bien.
Bueno, en ocasiones me voy por las ramas cuando si sólo tratamos la raíz, nos entendemos todos bien.
Adónde yo quiero llegar hoy es a explicar que, sobre todo de pequeño, he identificado las "cosas" (objetos, animales, personas) con su respectivo nombre. Por ejemplo: 'lámpara' es un objeto que proporciona luz cuando un individuo lo activa voluntariamente. Sí, es una tontería. Pero así me expreso yo. A una manera diferente del resto del mundo. Supongo que eso ha hecho difícil mi comunicación con el mundo, precisamente. Y me vuelvo a ir por las ramas.
El caso es que si los nombres comunes definen todo lo que nos rodea, los nombres propios deben definir personas, lugares, mascotas... Por eso, cuando tuve dos Migueles en mi clase, no lo pude entender, porque para definir personas en general, se dice, pues eso; 'personas', 'gente',  hasta que me dijeron que uno se llamaba Miguel Ángel y el otro sólo Miguel. Hasta ahí bien. Lo que no entendí y me enfadó mucho, fue cuando al año siguiente me tocó un compañero que se llamaba Mario.
"Vamos a ver; Mario soy yo. No puede haber más Marios en el mismo sitio", pensaba yo.
Me explicaron cómo iba la cosa, pero seguía sin hacerme mucha gracia.
Cuando me leí Harry Potter y la Cámara Secreta por primera vez, además de encantarme más que cualquier libro hasta entonces, vi algo que me llamó mucho la atención. El origen del nombre de Voldemort. Coge las letras de su nombre original y las cambia de manera que consigue uno nuevo, completamente suyo ("Tom Marvolo Riddle" = I am Lord Voldemort"). Así que decidí hacer lo mismo.
Tenía yo seis años cuando comencé a usar únicamente el apellido de mi madre. Y fue cuando decidí darme un nombre que sólo pudiera definirme a mí y a nadie más. También tenía que gustarme fonéticamente. Hice lo siguiente.
Cogemos "MARIO LEE". Me gustan los nombres que empiezan por "a". Fácil. Después la "M" la partimos en una "N" y una "I". Seguido, cogemos los palitos de la "R" y hacemos una "X", porque es de mis letras favoritas. Luego, la "E" y la "L" de "Lee" y ya hemos formado "ANIXEL". Chupi.
Para formar mi propio apellido, cogemos la "D" que queda de la "R", la "E" que queda de "Lee" y hacemos lo siguiente. Cogemos la parte inferior de la "O" y medio palito de la "I" y hacemos una "Y". Y con lo que queda de la parte superior de la "O", la dividimos en dos y hacemos el palito de arriba y de abajo, y con el otro medio de la "I", hacemos la "Z". Ya está: "MARIO LEE = ANIXEL DEYZ".
Y esa es la historia de mi ahora "nombre artístico", el que por cierto uso para darme a conocer a nuevas personas.
Sé que no es nada importante, pero unos cuantos conocidos tenían curiosidad de la procedencia.

DEYZ, Anixel

martes, 28 de octubre de 2014

26. Sigue soñando

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Es un sueño muy raro y bonito (así lo recuerdo, porque no me atrevo a releer la entrada) que tuve con una persona con la que me obsesioné mucho. A día de hoy le guardo cariño y pido perdón por lo mal que la pude hacer sentir.

Me expulsaban de un inmenso castillo, con lámparas de velas enormes, cuadros extravagantes pintados por todas las paredes y unas escaleras de espiral que yo bajaba corriendo.
Sabía que estaba soñando y habría preferido observar ese escenario tan curioso en el que mi mente había cuidado hasta el más mínimo detalle, pero decidí escuchar a mi intuición de salir pitando de aquel lugar.
Al llegar abajo del todo, vi a una anciana con una verruga en la nariz, en plan bruja de cuento de niños y, detrás de ella, una de las personas más importantes de mi vida.
Aunque tengo esa parte del sueño un tanto borrosa, recuerdo, más o menos que tuve que salir volando del vestíbulo porque comenzó a perseguirme un "pequeño" ejército de hombres vestidos completamente de negro. Así que salí, crucé un típico puente grande y gris de piedra, de no sé cuántos metros de altura y corrí por un valle en zigzag, esquivando  flechas con fuego (muy emocionado, porque sólo es un sueño muy "real") hasta perderme en un bosque con un camino muy simple; sólo tenía que seguir recto y acabaría llegando al lugar que me deparaba aquello, que yo intuía que sería de nuevo el castillo, pues me había dejado algo muy importante atrás.
Por el camino, muy nublado, me encontré a unos bichicos muy simpáticos que se ofrecieron a echarme una mano porque decían que sabían cómo ayudarme a salir de allá porque vivían en aquel lugar tan bonito, donde, al menos yo, me escaparía a despejar la mente.
También me encontré a Oswald, que es un personaje de mi libro favorito (Memorias de un Amigo Imaginario). Es un hombre muy alto, con chepa y manos con dedos muy largos. Viene acompañado de un perro pastor alemán. Porque sí.
En un momento dado, nos aparece por detrás un león más grande que yo sin levantarse. No parece que vaya a atacar, pero por algún motivo, Oswald y "su perro" se dirigen hacia él. El león les ataca y yo lo tengo casi encima.
Oswald hace su parte heroica, al igual que en el libro, y yo consigo clavarle mi espada (llevaba un par) en la boca, saliendo ésta por la cabeza.
Comienzan entonces a aparecer todo tipo de monstruos, pero yo escucho un tren y salgo corriendo entre las plantas que rodean el camino.
Al salir de allá, ya no hay niebla y hace un día soleado y con brisa fresca.
He llegado a unas vías y ya llega el tren, de vapor y muy chu-chu-chuli. Al final de los vagones hay una especie de "cuadrilátero", que supongo que es para llevar cargamento, me subo, abro mi macuto y entre lo de siempre, veo un plátano, que me como mientras disfruto del viaje  y veo el castillo a lo lejos, bajo la típica nube negra y morada de los cuentos para niños ya mencionados.
Al llegar al vestíbulo, veo a la bruja ésta y todos sus soldados fusionarsr en un dragón negro enorme, como una mezcla entre el dragón de La Bella Durmiente y el dragón azabache de Dragon Quest VIII: El Periplo del Rey Maldito, pero mucho más grande.
Lo atraigo a que me ataque corriendo alrededor de toda la pared, hasta que toda la torre se desmorona sobre el dragón, hiriéndolo de muerte.
Yo estoy en el pequeño pasillo que lleva desde el vestíbulo al resto de zonas. Subo torres y las vuelvo a bajar buscando a esta personita, pensando que es increíble que un sueño dure tanto sin forzarlo ni un poquito y que sea tan completo y "real".
Ya ha dado la noche. La encuentro en una terraza, con el cielo estrellado y una bonita luna creciente. La nube negra y morada ha desaparecido. Se gira y me sonríe. Está preciosa.
Yo dejo mi macuto, mochila y demás cosas caer. Nos acercamos el uno al otro muy lentamente hasta abrazarnos muy fuerte, acariciándonos con ternura.
Al separarnos, nos cogemos de las manos y se acerca a mí muy despacio. Noto como sus labios se acercan a los míos y atesoro cada fragmento de esa "realidad". Nos besamos y siento un cosquilleo por todo el cuerpo.
Salimos de allí cogidos por la espalda y, por algún motivo, un autobús pasa para recogernos.
Nos sentamos en los penúltimos asientos a la izquierda. Yo le cedo la ventana, cosa que no hago con cualquiera porque, aunque es una tontería, me encanta el lado de la ventana.
Allí, nos abrazamos, nos acariciamos y acabamos besándonos una vez más.
Y entonces me dijo:
-Quédate conmigo. Sigue soñando.
Pero me desperté. El sueño había acabado. Bueno, había sido muy agradable y "lleno" todo.
En fin, "los sueños, sueños son". O eso dicen.

DEYZ, Anixel