Hasta el Final de los Tiempos

Sin título probable

Si habéis jugado a la ruleta, sabréis que como se juega bien es apostando todo al rojo o al negro, o a pares o impares. Si hacéis la apuesta más segura, las ganancias serán mínimas. Si hacéis una apuesta más concreta, las probabilidades de ganar disminuirán considerablemente.
La vida funciona igual. Puedes apostarlo todo a rojo o negro y tendrás las mismas probabilidades de ganar que de perder. Puedes perseguir también metas simples y sencillas, en las que sea complicado que las probabilidades se pongan en tu contra. O puedes echarlo todo a un número y tener pocas probabilidades de acierto.
Pero si apuestas una y otra vez al mismo número, éste acaba saliendo. Porque todo es probabilidad en el juego. Porque todo es constancia en la vida. Y cuando llega el momento en el que las probabilidades te favorecen, el premio conseguido compensa todo lo apostado y es realmente satisfactorio.


DEYZ, Anixel
Mostrando entradas con la etiqueta Muerte. Mostrar todas las entradas
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jueves, 3 de agosto de 2023

61. Todo tiene un comienzo y todo tiene un final, mas nunca hubo principio y jamás habrá desenlace último

Estoy convencido de que quiero hacer esta entrada. Al comenzarla me he venido abajo. Éste es el final de El Otro Lado como blog. Mi intención era llegar a la número 100 y poner punto y final, después de eso, pero no me apetece. No lo voy a forzar. Hasta aquí ha llegado esta forma de contar mis pensares y sentires. Ha estado bien durante mucho tiempo, pero a medida que han ido pasando estos once años, le he dado cada vez menos uso. Quiero cerrarlo como para mí lo merece. En tres semanas o así, lo retiraré como enlace directo de mis redes sociales y lo soltaré para que se pierda por el gran océano de Internet.

Las razones para hacer esto son dos principalmente. La primera es que esto se acabó; no voy a darle más uso, así que para qué tenerlo ahí. La segunda es que voy a dedicarme mucho más en serio a otros proyectos que tengo en mente y quiero utilizar esos enlaces para "cosas más importantes". Voy a estudiar sobre cómo gestionar un negocio online y quiero crear redes sociales dedicadas a las sagas de ciencia ficción y fantasía del multiverso en el que se mueven mis novelas. Ya va siendo hora de ponerse las pilas seriamente con todo eso. Sí, esta vez lo digo en serio, lo juro.

¿El Otro Lado ha cumplido su función? Bueno, creo que más antes que ahora, pero sí lo ha hecho. Ha sido el lugar donde he venido a vaciar mis ideas y a dejar escapar una parte muy personal de mí a todos los que me habéis ido leyendo. Eso, de este modo al menos, ya no es lo mismo.

Otro factor determinante recae en los grandes cambios que he ido haciendo como persona en todo este tiempo. Once años, repito, se dice pronto. He actualizado con fecha 22 de julio todas las entradas de este blog, una por una, y no pienso lo mismo que escribí en su momento en casi ninguna. También he escrito mucha paja en lugar de ir al grano directamente. Lo sigo haciendo, pero soy un pelín más cuidadoso con intentar contar algo interesante (al menos para mí) y no ser un pelmazo. También en no ser tan formal.

Otra cosa es que soy mucho más "estructurado" ahora. Ya no quiero contar las cosas según las pienso y siento sin más. Poemas, ideas y relatos redactaré muchos y me abriré de vez en cuando sobre esos temas que tanto me apasionan, como el Porqué y la Muerte, que es de lo que van casi todas las entradas de El Otro Lado, pero ya no bajo este formato de blog. Me he cansado. Es triste, pero me parece que es evidente.

La verdad es que mi intención era poner al día mi situación en todos los ámbitos, pero he cambiado de opinión, lo cual es otra; no dejo de cambiar de parecer constantemente sobre todo, más que nunca, mejor dicho. En fin, Serafín, como resumen, creo que estoy bien. Voy por buen camino y me considero muy autosuficiente para sacar adelante todo lo que me voy a ir proponiendo. Ha pasado de todo. Cosas buenas, malas, maravillosas, horrorosas y anécdotas ni buenas ni malas, pero destacables para el desarrollo y el devenir de los acontecimientos. C'est la vie.

Mi Ataraxia ha ido en aumento y mi imperturbabilidad ante las adversidades se ha vuelto muy palpable. Mente, Corazón y Voluntad, mis tres pilares básicos para todo. He sacado adelante una fortaleza mental a un nivel que desconocía haber podido alcanzar y estoy muy orgulloso de ello. Sé que no está bien que lo diga yo, pero considero que soy la persona más capaz y con mayor adaptabilidad a las circunstancias que he conocido. No me he rendido nunca y aquí estoy, a pesar de todo, luchando hasta el final. Por otra parte, sé que puedo ser bastante mejor persona de lo que soy y que he hecho daño por el camino a otros que no lo merecen. Siempre intento actuar como creo correcto y me he equivocado muchas veces. Pido perdón una vez más a todo aquél al que haya hecho pasarlo mal. Peco de gran soberbia y, si bien a día de hoy la tengo más controlada, sigo priorizando mis decisiones a los sentimientos ajenos. Normalmente, creo que es lo correcto, pero hay momentos en los que está mal y me doy cuenta de ello demasiado tarde. De verdad que lo siento. Sigo trabajando en ser mejor persona cada día y ayudar siempre que pueda a todos, tanto si son seres queridos como desconocidos. Un saludo a esa psicóloga que cuando tenía diez años le dijo a mi abuela que no se implicara demasiado conmigo porque era "carne de reformatorio". Me habré equivocado muchas veces, pero también creo que puedo afirmar que soy un trozo de pan que ha evitado en la medida de lo posible el conflicto. Bueno, espera, que creo que también la he liado alguna que otra vez. Señor, qué mal. Juro que soy un buen tipo, dentro de lo que cabe. Ojalá se me recuerde, más que cualquier otra cosa, por ser una buena persona que, a pesar de sus errores, hizo todo lo que pudo por hacer sentir bien a los que le rodeaban y siempre quiso aportar su granito de arena, aunque de forma torpe, para que el Mundo fuera un lugar mejor. Haré lo que pueda por conseguir que se tenga ese concepto de mí. No con un fin egoísta, en serio; es sólo para servir de ejemplo a otras personas de que hacer el Mal no es el medio ni el fin de nada. No merece la pena hacer daño y dejarse llevar por la obtención de poder y otros sentimientos negativos. Finalmente, he conseguido entrenar una Voluntad cada vez más seria, disciplinada e inquebrantable y, lo mejor de todo, es que creo que aún tengo recorrido por delante para hacerla más fuerte.

He cambiado mucho, sí. He madurado todas mis ideas. Algunas son en esencia las mismas, pero están más desarrolladas y otras directamente no tienen nada que ver con lo que pensaba hace once años. O siete. O medio.

Bueno, ya está bien con enrollarse. No será la última vez, pero sí aquí.

Gracias a todos por haber estado al otro lado de la pantalla cuando habéis tenido un momento. Quiero cerrar esto con un mensaje de aliento. No dejéis nunca de luchar ni de creer. He luchado durante muchos años por "inercia", sin propósito, algunos lo sabéis. Los avances están ahí, pero son muy lentos. Creer en uno mismo y en lo que está haciendo en todo momento le da la vuelta al partido de una manera inexplicable. Buscad propósito en todo lo que hagáis, por duro que sea, y no paréis. Lo vais a conseguir. Y, si no, todo habrá merecido la pena igualmente. Haced todo lo que podáis. Os deseo lo mejor de todo corazón. Es hora de soñar, de trabajar muy duro, de luchar y de gritarle a la Vida que estamos aquí y que no vamos a parar. Ánimo y fuerza.


DEYZ, Anixel


La última posdata: No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, pero no te agobies intentando hacer hoy aquello para lo que todavía no tienes los recursos y que no depende de ti por factores externos. Desarróllate, ten paciencia y disfruta del camino. Aprende a equivocarte sin miedo. No te frustres; toma esos errores y adáptalos a tu persona. Lo grande tarda en llegar y no va a ser fácil. No merecería la pena si lo fuera. Poco a poco. Por duro que sea, no pares, por lo que más quieras. No claudiques. Sigue soñando.



viernes, 25 de marzo de 2022

59. ¿Qué es la Muerte?

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Pienso parecido a lo subrayado, pero por acontecimientos recientes, no me apetece releer esta entrada entera ahora mismo. Poco a poco.

No me siento del todo cómodo escribiendo sobre este tema en público. Después de todo, es mi miedo más grande. Creo que es el único que tengo. La Muerte. Sí, la Muerte es el final de lo que conocemos como Vida, ¿pero qué es realmente?
La respuesta no es tan sencilla, lo cual es aterrador, porque no es que no lo sea por ser complicada. Carece de sencillez por el desconocimiento que tenemos sobre Ella y por la imposibilidad (al menos actualmente) de conocer si hay Consciencia más allá de la Vida o no.
Es lo que más asusta de todo, ¿no? Quiero decir, si me confirmaran que después de la Vida no hay absolutamente Nada para nosotros como "seres pensantes" (cosa que es imposible que ocurra nunca; nadie va a ser capaz de confirmar jamás que no hay Existencia tras la Muerte), sabría que nuestra azarosa realidad depende de unos factores que escapan más todavía a nuestro control de lo que ya lo hacen.

Me siento tan pequeño, tan inmensamente irrelevante ante un espacio-tiempo continuo que, del modo que sea, pero de alguno, es Eterno. ¿Y yo? No puedo negar mi Existencia, aunque se produzca en un lugar tan concreto y en un momento tan puntual. El suspiro de algunas estrellas muriendo en una supernova dura más de lo que yo jamás lo haré Aquí.

La Muerte interrumpe definitivamente, hasta donde sabemos, la Vida. Más allá de la realidad biológica, ¿por qué? La cosa es que tal vez no haya ninguna respuesta más allá de ésta. Puede que sí sea así; puede que todo se deba a condiciones azarosas sin más y, dentro de lo maravillosamente absurdo e increíble que es, Somos.
¿Pero cómo? ¿Cómo puedo resignarme a que todo lo que Siento sea algo inútil? ¿El Miedo que me nubla cuando mi Vida corre peligro? ¿La frustración, rabia y agresividad que despiertan en mí, anulando mi Miedo a Morir cuando es la Vida de mis semejantes la que está en juego? ¿El cariño y la dedicación que pongo en todo lo que hago por igual, respetando mis valores, el trabajo honrado y el pensamiento crítico? ¿El Amor y las tan distintas maneras de sentirlo; a cada Amigo, cada pasión, cada Gran Amor, que de momento llevo dos, o Madre, que sólo habrá una? Incluso el sabor de cada una de las comidas que he probado. El viento, el Sol, la lluvia o el calor de una hoguera. Mi cuerpo sintiendo el roce de la suave y húmeda piel de una amante, sus jugosos labios presionando fuertemente los míos, el olor de su perfume mezclado con el del sudor del momento, el sonido que producen su respiración y su risa durante el juego... ¿Nada de eso es Nada realmente? ¿Nada vale Nada fuera de mí?

Pero también existen una infinidad de posibilidades que responden al Porqué de nuestra Existencia. En prácticamente todos interviene el azar y mucho. Y es que, del mismo modo que nadie va a ser capaz de demostrar nunca que no hay Vida tras la Muerte, nadie jamás será capaz tampoco de demostrar que es la Respuesta a Todos los Interrogantes, ya que esto genera una paradoja imposible de comprender. Bueno, al menos para nuestra mente humana, que es más limitada de lo que creemos. Ni siquiera somos capaces de imaginar el Big Bang correctamente, que no fue exactamente "big", pero es que mucho menos fue un "bang". A pesar de ello, ése es el nombre que le damos y no existe, dentro de nuestra mente, uno mejor. Curioso, pero sigo con el tema principal.
Algunas de estas opciones implicarían que nuestro Universo sea una simulación. Suena a novela de ciencia-ficción, pero podría serlo y podrían probarlo en un futuro no tan lejano como puede parecer. Sería una revelación aterradora. Fascinante, sí, pero aterradora. Y en algunas de esas simulaciones, tras la Muerte, debería haber otro tipo de "Vida". Creo que ya he formulado esta pregunta más veces en este blog: ¿acaso existe realmente la Muerte si hay Vida después de Ella?

Qué complicado. ¿Por qué me frustrará tanto no conocer algo que probablemente nunca sepa responder? Qué extraña es la Vida y más extraña aún es la Muerte.

Nos pintan que la Vida va a ir por fascículos: Naces y no recuerdas nada, eres un niño, te haces adulto, te conviertes en anciano y Mueres. Como si existieran elipsis en esos periodos, pero no los hay. La Vida se Vive del tirón; todo seguido, sin pausas de ningún tipo. No importa lo agotado que esté, no puedo parar y en cualquier momento, puede que sin esperarlo (seguramente sin esperarlo), su Final me va a alcanzar. Es tan extraño.

Sí, he aprendido a Vivir con más tranquilidad y a disfrutar algo más de lo que me rodea sin estar continuamente pensando en lo siguiente que tengo que hacer. Pero soy incapaz de no tener en la cabeza, en todo momento, aunque sea en un segundo plano, que todo lo que no haga no lo estoy aprovechando. Triste y evidentemente, no consigo aprovechar bien lo que estoy haciendo en ese momento concreto tampoco con esa penosa actitud. No sé Vivir de otra manera.
Valoro mucho y atesoro todos y cada uno de los Momentos en los que Recuerdo no tener esa idea en segundo plano, porque son muy pocos y en todos hay una o varias personas llevándome a estados de alegría que, por más paz que encuentre conmigo mismo, no soy capaz de encontrar yo solo. Mira, algo que no puedo hacer solo, qué cosas.

Admito que en mi fútil búsqueda de qué es la Muerte, por la que me he visto rodeado muy de cerca desde que puedo hacer memoria, me estoy perdiendo muchos placeres que ofrece Vivir la Vida sin pensar más de la cuenta en el Mañana. Voy a intentar quitarme parte del peso que cargo en esta absurda mochila que tanto daño me hace y de la que tanto apuro me da deshacerme sin más.

¿Qué es la Muerte? Si en su momento respondí en ¿Qué es el Amor? que éste es Todo y es Nada al mismo tiempo y en ¿Qué es la Vida? que ésta es Todo, voy a poner cierre a estas entradas de blog con una "trilogía". Y es que la Muerte es Nada. Es el Gran Final de la Vida, esa historia llena de "subtramas" y "minijuegos" que parece tan importante, pero que realmente no lo es. Es la minúscula Huella que queda del Amor que hemos dejado atrás, en cómo hemos enfocado este sentimiento, si ha sido con tacto y cariño o vertiendo sobre el propio Amor el veneno del Odio (y no; el Odio no es lo contrario al Amor, ¿vale?).
Irónicamente, el Amor también es Todo y es Nada al mismo tiempo porque depende enteramente de nosotros (y que haya tantos que digan que no, me da igual; como prueba tenemos lo vacías y tóxicas que son las relaciones personales de la mayoría de personas. El Amor es, por emocional que obviamente sea, racional; en este blog una de las pocas cosas que no van a entrar en debate a día de hoy es ésa. Si no le encuentras explicación al Amor, perfecto, pero la tiene y me da lo mismo lo mucho que te quieras encerrar en tu burbuja para negar que el Amor es racional, como si le restara magia al Amor el hecho de que sea racional, cuando la Razón sólo es la varita que utilizamos en la Vida los Seres Humanos para interpretar la Realidad y, en este caso, el Amor), la Vida es Todo porque controlamos sólo la parte que depende de nosotros, que no es mucha, y nos enfrenta diariamente a distintos factores externos, que suman "todo" lo que hay en Ella, y la Muerte es Nada porque no controlamos nada de Ella. Ni siquiera, después de todo lo escrito, que es "nada", puedo sentir que esto es todo lo que "quiero" para definir la Muerte. Pero es que tengo Nada.
Tanto la Vida como la Muerte son misterios maravillosos, pero la Vida la conocemos a medias y la Muerte no arroja Luz sobre nada. ¿Qué es la Muerte? ¿Qué sentido tiene que exista la Vida y que ésta, de una manera o de otra, llegue a su fin? Ése es el problema que tiene la definición de la Muerte; fuera de su definición natural, la Muerte no tiene sentido de ser. ¿Por qué la Vida no puede ser tan Eterna como el espacio-tiempo continuo? ¿O y si lo es?

Pues nada. Estoy prácticamente igual que al comienzo de la redacción; no sé ni puedo interpretar de más maneras qué es la Muerte, así que hazlo tú si quieres y comparte tu opinión conmigo. Tal vez me puedas ayudar.

DEYZ, Anixel

martes, 23 de febrero de 2021

58. Por la Idea de Ti

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Lo dicho; le tengo mucho cariño a mis poemas y cómo conectan entre ellos. Buenos o malos, no lo decidiré yo.

Logré destrozar las paredes de mi propio caparazón,
Sólo para entender que todos vivimos en la misma prisión;
Una cárcel de Tiempo y Espacio en la Tercera Dimensión.
¿Acaso realmente existe la libertad del Corazón?

Soy un escéptico de la Felicidad,
Incapaz de hallarla en la Verdad,
Caminando en este Mundo lleno de Maldad.
¿Por qué Nada puede saciar mi Voluntad?

He enfermado de Apatía,
Peor que cualquier Dolor que Sufría;
Antes, mi Alma se rompía.
¿Entonces por qué ahora está vacía?

Para intentar romper las cadenas que atan mi Corazón
Y llenar mi Voluntad de Propósito y Pasión,
Necesito primero curar mi Alma herida con la Razón.
¿Podrá mi Entendimiento algún día aceptar mi Perdón?

En el horizonte tengo siempre la mente,
Soñando con Recuerdos de Ti, qué inocente;
Uniendo Pasado y Futuro en una ficción incoherente.
¿Cómo maltrato tanto al Presente?

Sé que tus besos motivaban mi disciplina
Y recuerdo que tu Cuerpo era mi medicina
Para no confundir Ayer y Mañana con esa efímera adrenalina.
Sólo tu presencia ha sido capaz de curar mi Eterna Espina.

No faltaré a ese regalo tan preciado,
Valorando cada Momento a tu lado,
En los que aprendí a exprimir el Hoy en alto grado
Y dejar Pasado y Futuro un poco más de lado.

No sé cómo debo hacerlo en sí.
Sólo sé que no debe ser por Ti,
Sino alimentado por la Idea de Ti;
Y eso es exclusivamente por mí.

DEYZ, Anixel

sábado, 29 de febrero de 2020

56. Uno cada mil cuatrocientos sesenta y uno (II)

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Oye, pues no hay casi paja en ésta. Ya la releeré en otro momento. Las entradas cada 29 de febrero suelen traerme buenos recuerdos.
Resultado de imagen de 29 de febrero
Bueno, pues ya han volado todos esos días que separan cada 29 de febrero. Han pasado tantas cosas y tan rápido que no sé por dónde comenzar.
He leído la entrada número 40 de este blog, la que inició aquella "serie" en la que escribo públicamente qué tal me encuentro personalmente cada cuatro años. Estoy muy satisfecho, sinceramente. Me leo y me gusto. No suele pasarme al leer textos personales pasados.
He cambiado muchísimo y me encuentro fantásticamente. Soy mejor persona y creo que el camino que estoy tomando es el correcto para seguir creciendo adecuadamente.

Tres puntos a destacar este 29 de febrero de 2020 pueden ser los siguientes:
1. He conocido a una persona que ha cambiado mi punto de vista en algo tan puro como es el Amor. Aunque nuestros caminos se han visto forzados a separarse, no siento más que gratitud, alegría y paz al recordar los días más intensos y bonitos de toda mi Vida. Espero que te vaya todo bien, Niña.
2. He adquirido mayor disciplina teniendo que compaginar estudios y trabajo. He entendido mejor el valor del Tiempo.
3. Me he convertido en mejor maestro y mejor estudiante; aprendiendo de mis profesores, de sus aciertos y errores, y de mis alumnos, con sus distintas ideas, personalidades y métodos y técnicas de estudio.

Pensaba escribir algo más desarrollado, como suele ser normalmente, pero lo cierto es que sólo quiero expresar dos cosas en esta corta entrada.
Una es gratitud a todas las personas que han influido en mí en los pasados mil cuatrocientos sesenta y un días, ya haya sido con experiencias positivas o negativas.
La otra es que soy mucho más paciente y espero el Momento mejor. Sé que si hago todo lo que está en mi mano, todo lo que me tiene que llegar, lo hace con el tiempo. Y aquello que quiero, pero escapa a mi control, después de haber tratado por todos los medios posibles que saliera a mi gusto, si no es así, simplemente lo dejo ir; he aprendido, y no demasiado tarde (en mi opinión), que no merece la pena perder Tiempo en imposibles, pudiendo buscar otras vías para lograr las mismas sensaciones y enseñanzas. A veces es importante saber soltar. Sí, sigo siendo yo. Y cómo me gusta ver mi nueva versión.

Le pongo un 8,5 sobre 10 a estos cuatro últimos años. No han sido perfectos, pero he ganado mucho para el camino que está por venir. Siento que es así.
He aprendido mucho en esta etapa. ¿Qué me deparará la siguiente?

DEYZ, Anixel

viernes, 23 de agosto de 2019

55. Un Principito que se hizo mayor en la Tierra

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Creo que pienso parecido a día de hoy, pero no me apetece emocionalmente releer esta entrada ahora mismo, así que no lo puedo asegurar.

Voy a contaros una historia.

¿Cómo he llegado a este punto? ¿Cómo puedo seguir haciendo como si no pasara nada cuando sí que pasa? Qué Mundo más cínico. Tal vez sea hasta cínico decirlo.
Todo lo que veo a mi alrededor es vileza, falsedad, interés, odio, envidia. No lo entiendo. Cuando todo debería ser bondad, lealtad, solidaridad, amor, alegría por los bienes que el prójimo consigue con esfuerzo y trabajo. Creo que ni siquiera existe una palabra con esa última definición; un antónimo literal de envidia. Es un pequeño detalle que sirve como reflejo de lo que es la sociedad.

Cada vez estoy más cansado, con menos ganas. Veo cambios importantes, pero todos a peor. Más personas muriendo de hambre o en guerras que no les incumben. Más animales tratados como escoria, con la única finalidad de causar el júbilo de grupos de dementes. Más incendios que acaban con la riqueza de la diversidad de las floras y faunas del planeta en el que resido actualmente. Más concienciación y menos cuidado por el medio en el que vivimos. Los glaciares derritiéndose a pasos agigantados. El puño de la Madre Naturaleza replicando con más ira y más fuerza. Una fuerza que, al menos a día de hoy, no podemos contener.

Trato de seguir adelante, de ser un ejemplo de los que casi no quedan. Pero veo que no sirve de nada realmente. Todo va a peor. Incluso las relaciones entre las personas. Cada vez son más y más falsas y banales. Cada vez hay menos actos desinteresados y más miedo a quedarse solo. Menos ganas de Amar y más de encajar. Y a mí cada vez me da más igual.

Una superioridad moral que creen tener algunos y que quieren imponer sobre los demás, justificando siempre su hipocresía, pero con menos valores y más vacíos que el que justifica no tenerlos.
Tantas ganas de sobresalir a toda costa y mirar a los demás por encima del hombro, ¿y para qué? ¿Cuándo se volvió más rico el que tiene a un gran número de personas rindiéndole admiración y sumisión, controladas por el miedo o la codicia, que aquél que llena de cariño, amor y fuerza el corazón de los suyos?
¿Por qué tanto Mal en el corto y probablemente absurdo paseo de lo que conocemos de la Vida? ¿Para qué tanto daño en un Mundo tan bello? Tan bello y tan insignificante.
Cada vez me llenan menos cosas y por menos tiempo. Pero tú eres una de ellas y contigo el Tiempo pierde muchas de sus propiedades, como en la caída a un agujero negro, desde el horizonte de sucesos hasta la singularidad. No sé de dónde viene tu alegría, pero debe ser protegida a toda costa. Es un elixir para el abatimiento del Alma.
Algunas veces me apetece dormir a tu lado y soñar con despertar en el lugar del que recuerdo venir; un Mundo bello también, pero que sus residentes, con milenios de avances, cuidan y respetan, a pesar de tener incontables más a su disposición. Un Mundo en el que los ciudadanos ayudan desinteresadamente en todo lo que pueden por el bienestar, la solidez y el crecimiento de su comunidad, sin olvidar sus propias metas.

Supongo que no me queda otra que seguir sacando sonrisas a aquéllos que se sientan más derrotados que yo hasta que pueda volver a mi Mundo. Dentro del sentido que va tomando Nada, ¿qué sentido tiene no hacerlo?

DEYZ, Anixel

jueves, 13 de diciembre de 2018

53. Ataraxia

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Sigo de acuerdo con lo que escribí aquí y matizo que ya no me preocupan las nimiedades.

Soy una persona muy serena. Siempre lo he sido. Muy pocas veces ha habido situaciones que me han superado, y por muy poco tiempo, hasta que he conseguido sobreponerme a ellas y sacarlas adelante.
Las personas evolucionan siempre a lo largo de sus vidas, a medida que asimilan nuevos conocimientos y experiencias de todo tipo. Eso está bien. Significa que estamos Vivos y que seguimos sin caer en Apatía.
Esa serenidad es una de las cualidades que destaco de mi persona y ha evolucionado con el paso de los años y las experiencias y conocimientos que he asimilado. Pero existe la posibilidad de que me haya vuelto "demasiado" sereno.
Sin adornos; me gusta mucho la persona que soy, a pesar de que siempre vaya a tener mis defectos, algunos a eliminar y otros a controlar. Tengo total seguridad en mí mismo, en mis decisiones y sus consecuentes actos o ausencia de éstos. Esto, a mi jucio, es algo estupendo, pues me permite Vivir tranquilo, confiando en mi Pensar y aceptando mi Sentir, controlando las pasiones y mis Miedos. En otras palabras; me permite ser una persona serena.
La cuestión es que a lo largo del corto periodo de mi existencia (existencia entendida como vida, ya que Existir lo he hecho siempre, como Todo) he ido perdiendo a todas las personas que me han ido importando, hasta llegar a quedarme solo.
Tras la muerte de mi madre y en un pueblo en el que no conocía a nadie y totalmente distinto al ambiente en el que había crecido siempre, ni logré encajar ni me interesé por hacerlo con nadie. Aunque a estas alturas de la historia parezca mentira, por aquel entonces me odiaba a mí mismo, odiaba a mi padre y no lo aceptaba cómo lo que es por puro asco y odiaba al Mundo y a la Vida. No entendía por qué el Mal resultaba tan premiado; por qué el Bien no tenía una respuesta implacable para tratar contra él. Así que durante unos pocos años, sólo trataba realmente conmigo mismo, despreciando a prácticamente todos los que me rodeaban. A pesar de que me despreciaba a mí mismo también, no me quedaba otra que Vivir con ello y salir adelante. Por mi madre. Porque habría sido faltar a su memoria y su sacrificio no seguir luchando siempre sin importar lo que hubiere a encontrar.
Entonces, como ya sabéis los que me leéis normalmente, me topé con el Amor de mi Vida y Todo cambió. O fue cambiando más bien. Comencé a ver las cosas en una gama de grises más amplia. Y de colores también.
Entendí que existe una Dualidad; que no puede haber Luz sin Oscuridad, del mismo modo que no puede haber Bien sin Mal, ya que la inexistencia de uno de los dos convierte en inútil la existencia del otro, si bien el Mal no debe prevalecer.
Dejé de consumirme por un Odio que no merecía. Ya no odio a mi padre biológico. Lo acepto por lo que es y por lo que Soy. A día de hoy, su existencia sólo me causa lástima y compasión por una persona que lo tuvo todo y no supo valorarlo. Un ser incapaz de Amar y de no sentir otra cosa que placer a través de satisfacerse a sí mismo y Autocompasión. Y ya no me odio a mí mismo; acepto el Pasado, Vivo el Presente y miro al Futuro.
De vez en cuando visito aquel pozo con el que aún mantengo una relación, ahora sana, en la que puedo encontrarme mal para saber qué no quiero y qué sí, sin dejarme caer al fondo nunca más.
He entendido que las personas que están en mi Vida Hoy, podrían no estarlo Mañana. No me da ningún miedo asumirlo. Y he ahí mi "preocupación"; me pregunto si esa serenidad extrema, esa Ataraxia, no me habrá hecho perder algo de "humanidad".
Algo que siempre había sido uno de mis mayores Miedos (perder a mis seres queridos, ya sea por fallecimiento o abandono) ya no me asusta. Me causa lástima la situación, pero la acepto, bien por prioridades de las personas o por circunstancias fatales.
No es que Ame menos a las personas de mis círculos más íntimos, ni que no cuide mis relaciones para con ellas. Simplemente, si se da la situación de que, por el motivo que fuere, una persona sale de mi círculo actual, lo acepto y no cambio mis planes ni Entristezco.
Soy consciente de esta circunstancia y no me molesta. Eso es lo que me "preocupa".

DEYZ, Anixel

viernes, 18 de mayo de 2018

51. ¿Qué es la Vida?

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: No lo voy a releer todo, pero pienso muy parecido a lo que he dejado subrayado.

El otro día la niña de cabello morado me hizo otra de sus preguntitas. Comprendió mi idea del Amor. Pero vio un concepto muy importante ligado a esa idea. Me preguntó qué es la Vida para mí.
La niña tiene a veinte mil filósofos redactando tanto en prosa como en verso qué es la Vida para ellos, pero si no conoce mi punto de vista, revienta. A mí eso me encanta, sinceramente. Por fin puedo soltar todas mis locas ideas y ocurrencias a alguien sabiendo que, lejos de aborrecerle mi persona, se va a entretener, me va a juzgar con su expectante mirada de ojos color café y va a contrastar sus ideas con las mías.

Ya decía yo en la entrada de este blog número cuarenta y cinco, hace casi justo un año, que la Vida consiste en sufrir. Aquello que te pone triste y/o te hace daño te enseña de buena tinta qué es lo que no quieres. Aquello por lo que luchas día a día y por lo que te esfuerzas en conseguir o mantener, suponiendo sacrificios que estás dispuesto a llevar a cabo con gusto, es aquello por lo que te merece la pena sufrir. Sufrir lo es todo en la Vida y eso no es malo, ya que es el Sufrimiento el que nos da la posibilidad de hacerlo por nuestras buenas causas. Todo esto está mejor explicado en la entrada cuarenta y cinco.
La niña no está del todo de acuerdo con este punto de vista. Ella ve el Mundo de colores. Sufrir para ella puede ser para bien o para mal, pero sólo son etapas. Luego es la primera en quejarse de todo, eso sí. O bueno, compite conmigo por el primer puesto.

¿Pero qué es la Vida? Si el Amor es Todo y es Nada al mismo tiempo, la Vida es Todo. Es un conjunto de Recuerdos o Imágenes Implantadas a las que llamamos Pasado, una fracción de tiempo que es eterna para nosotros hasta que deja de serlo (si es que deja de hacerlo) a la que llamamos Presente y un montón de sucesos impredecibles a los que llamamos Futuro. El Pasado y el Futuro, más allá de esta breve introducción, no tienen mayor relevancia, así que quedémonos con el Momento o el Ahora, que es cómo llamaremos al Presente.
El Momento es todo aquello que realmente existe en la Vida. Nos agarramos a él con todo lo que tenemos, porque él es Todo lo que tenemos. El Momento es el instante que Vivimos. Tenemos miedo de que acabe por desconocimiento a qué vendrá cuando ese instante toque su fin. Cuando sea el último instante. Y encima no sabemos cuándo será el último (si es que lo hay).
El Momento es en teoría el resultado de todos los Momentos habidos y que se están dando de Todos y de Todo. Para nuestra particular e infinitamente irrelevante existencia (en realidad la irrelevancia de nuestra existencia sí que llega a ser finita, ya que todo tiene un impacto sobre el Universo y el Multiverso, que es lo único Eterno e Infinito de un modo o de otro, pero nuestro impacto es absurdo de mención de lo mínimo que es), el Momento es aquello que estamos viviendo, por gracia o por desgracia, intentando realizar la acción del instante que sea sin que el Universo (o Caos) nos lo joda.

En resumen y masticadito para los de la LOGSE; la Vida es todo lo que Piensas y todo lo que Sientes, mientras recuerdas lo que Eras y realizas acciones que se cruzan con las acciones de los demás y de la Naturaleza para tratar de llegar a un Futuro que no existe ni lo hará nunca. Porque da igual lo mucho que lo trabajes y lo idealices. Las posibilidades del resultado de tus acciones cruzándose con las de todos los demás y las de la Naturaleza son casi tan infinitas que hacen del resultado final algo impredecible. Sólo tienes el Momento. Aprovéchalo bien.

DEYZ, Anixel

Dedicado a la niña de cabello morado que pregunta que qué es la Vida, por todos los Momentos que me ha regalado y, si el Universo no lo jode, por todos los Momentos que me tiene que regalar.

lunes, 23 de abril de 2018

50. ¿Qué es el Amor?

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: No voy a releerla. Pienso parecido a lo que he subrayado al final hoy día.

Estaréis pensando "no escribe desde el año pasado y ya viene el soberbio éste a hablarnos de su idea del Amor otra vez". Pues sí. Feliz año, no sé.
Ésta es la entrada oficial número cincuenta. Tengo muchas manías y una de ellas es ordenar todo lo que hay en mi entorno a mi manera. Eso me da bastantes disgustos, ya que casi nada está en mis manos y todo se me descontrola en el Caos. Pero sí puedo controlar el número de entradas del blog y me gustan las llamadas cifras "redondas". Estoy mínimamente satisfecho. Pero no me ando más por las ramas de este árbol.
El Amor. ¿Por qué el Amor otra vez, si habré escrito sobre mis reflexiones y opiniones sobre Él trillones de veces más? Porque aunque sigo siendo la misma persona, trillones de pensamientos e interpretaciones de sentimientos han cambiado en mí. Y he vivido nuevas experiencias y seguiré viviéndolas.
La Vida da para muchos enredos, vueltas, problemas y sorpresas. Por eso nunca borro nada de lo que he escrito o dicho ni nunca niego haber pensado de una manera o de otra, por ridículo que me parezca a día de hoy. Lo más probable es que dentro de unos años lea esto y opine que muchos párrafos son infantiles, pretenciosos o incluso de absoluto idiota.

Mi idea del Amor en sí no ha variado. Yo conocí el Amor (creo que lo he mencionado alguna vez, pero no estoy seguro) a la salida de un cine hace ocho años y siete días. Le metí accidentalmente un puñetazo en la cara con el dorso de mi mano mientras intentaba impresionar a otra chica que creía erróneamente que era mi idea del Amor haciendo el idiota. Ella estaba detrás de mí cuando moví el brazo y no la vi.
No repare en ella hasta medio año después. Sólo entonces me di cuenta de lo maravillosa que era (y es) para mí y lo bien que me hace sentir su existencia, que sea feliz y que le vaya bien.

He conocido a personas increíbles de las que me he enamorado por un día o unos días.
Con catorce años di el primer beso que realmente me gustó (el primero realmente fue un morreo a mi "novia" a los tres, pero me dio más asco que el olor a plástico quemado) en la playa de una isla mientras el Sol se ponía.
Con quince años una niña de catorce, a la que le tengo un excepcional cariño, me abrió las puertas a un mundo de placeres desconocidos y óptimos con una delicadeza que siempre agradeceré. Ese día estaba más nervioso y asustado que Nute Gunray ante la llegada de Lord Vader en Revenge of the Sith y ella se portó conmigo con una ternura inolvidable.
Con dieciséis la lié. Así de claro. No creo necesario entrar en detalles. También conocí a mi idea de Amor. Bueno con casi un mes menos. Y dándole un puñetazo en la cara, sí.
Desde los diecisiete a los veintidós conocí a varias personas que me enseñaron puntos de vista del Amor totalmente distintos e igual de aceptables y comprensibles. Pero ninguna se compaginaba con mi idea del Amor.
A los veinte una Mujer me enseñó la Vida en cuatro días tontos.
También me quedé completamente enganchado al recuerdo de un sólo beso de una persona muy querida durante meses por el simple hecho de que sentía esas famosas mariposas en el estómago, que no son otra cosa que una sensación de náuseas agradables, cada vez que recordaba el momento. Sentía que mi idea del Amor no se sostenía. Pero nunca se cayó. Y al final, como todo lo que además de emocional no es lógico también cesó de existir. Dejé de sentir las mariposas en el estómago, pero no olvidé a mi idea del Amor.
Mi idea del Amor ha madurado mucho con el tiempo (y supongo que seguirá haciéndolo). La esencia es la misma, pero casi todo lo que antes era lo más importante, ahora es lo más irrelevante y lo que no tenía importancia, ahora es lo que Lo hace lo más grande.

¿Qué es el Amor? Es Nada y es Todo al mismo tiempo. Es una necesidad básica del Ser Humano para completar su particular entendimiento de la Vida. No para completar a la persona en sí, que a menos que carezca de alguna de sus facultades ya es una persona y, por ende, está completa.
El Amor siempre tendrá una definición distinta de una persona a otra. Nadie Lo entiende exactamente igual. Y a pesar de tener distinta definición, para todos tiene el mismo significado; el resultado de Amar proporciona energía, serenidad y valor.
El Amor es como el Arte. No es necesario. Por eso es Amor. Sin Arte y sin Amor se puede seguir viviendo, pero se vive la Vida de una máquina en un cuerpo humano. Además de que no hay Arte sin Amor. Porque no se entiende el primero sin el segundo.
La Vida, en lo que al Amor respecta, consiste en Amar sin buscar ser correspondidos y, al mismo tiempo, tener la fortuna de encontrar a la persona (o personas; depende de la condición amorosa de cada uno) que defina el Amor lo más parecido a cómo lo hacemos nosotros. Eso es el Amor. Nada más y no es poco ni es mucho. Es y punto.


DEYZ, Anixel

Dedicado a la niña de cabello morado que pregunta que qué es el Amor.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

49. Y que No te Olvides de Ti

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Poco que matizar. Sigo pensando prácticamente lo mismo en este caso.

¿Serán las sonrisas de Hoy los reflejos de las más parejas de Ayer y que me aterra perder Mañana?

Todos pasean compartiendo y olvidando momentos.
El Olvido es al Recuerdo lo que la Muerte es a la Vida.
La Muerte es a la Vida lo que el Final es al Principio.
El Final es al Principio lo que el Principio es al Final.

No se puede olvidar realmente. Un Recuerdo jamás perece, sólo duerme.
No se puede morir realmente. Más allá de la Vida existe la incógnita del Ser; si hay vida más allá de ella, entonces no se Muere. Si no la hay, no se Muere porque no se Vive.
No se puede Acabar realmente aquello que nunca tuvo un Comienzo. La Realidad o No Realidad es inmortal y eterna. Yo Soy Ahora y el Mundo o No Mundo Ha Sido, Es y Será por Siempre. Ésa es la única Verdad absoluta y comprobable.

Un Recuerdo emula un Suceso, un No Suceso o un Sueño. Capta su intensidad, su pasión y su emoción; el Sentir. Capta su Lugar, su Momento y su Realidad; el Pensar. Cuando un Recuerdo pierde el Sentir, ya no se recuerda, sólo se Piensa en un Suceso, No Suceso, o un Sueño Pasado. Cuando un Recuerdo pierde el Pensar, ya no se Recuerda, sólo se Siente el desconocido Suceso, No Suceso o Sueño Pasado. Cuando un Recuerdo pierde su Pensar y su Sentir, descansa, sea para siempre, sea hasta que Algo o Alguien lo despierten.
Pero a pesar de todo, un Recuerdo nunca puede tocar el Sentir y el Pensar de un Momento, sólo semblarlo.
Una Vida tiene Corazón, Mente y Alma. Un Recuerdo tiene Corazón y Mente, pero carece de Alma. Por ello depende de una Vida.

Existen Recuerdos que son algo más de Pensar, como hacer un examen. Existen Recuerdos que son algo más de Sentir, como hacer el Amor. Existen Recuerdos que encuentran el Equilibrio entre el Pensar y el Sentir, como buscarse a uno mismo.

Es Todo lo que Soy o, más bien, Todo lo que Sé que Soy; una parte de esta inmortal y eterna Realidad o No Realidad, mi Ahora y Recuerdos.

DEYZ, Anixel

sábado, 28 de octubre de 2017

48. La Eterna Espina

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: No quiero añadir nada a lo que escribe mi Corazón aquí.

Tres gotas caen
cuando el estío llega.
La primera es el Miedo.
La segunda es el Amor.
La tercera es la Culpa.

El Miedo a solo estar
cuando todo salga mal.
A nunca más hundirme entre tus brazos
y apoyar la cabeza en tu cálido hombro
mientras tu cabello naranja acaricia mi rostro.

El Amor de mi Vida siempre serás.
El más fuerte, noble y puro Amar.
Tuyo yo he sido, soy y seré;
Por mí tú todo has dado hasta el Final.
¿Qué sería de mí sin ti?
¿Quién serías tú sin mí?

La Culpa el resto de mis días ha condenado...
Ese seco adiós como mi última despedida.
Aún suena en mi cabeza
mi llave encajando en la cerradura.
Recuerdo el sentir de la corazonada al cerrar;
sabía que al volver tú ya no ibas a estar.
Creo que lo pude evitar.

Tres marcas quedan
cuando el estío se va.
La primera es la Fuerza.
La segunda es el Amor.
La tercera es la Condena.

La Fuerza nace, crece y al Miedo vence.
El Amor de Verdad nunca desvanece
y cuando la Oscuridad reina,
el Amor se une a la Fuerza
y el Coraje aparece.

Trece estíos han pasado.
Corazón y Mente hace tiempo que han juzgado.
La Condena es recordarte todos los días.
La Condena por desconsideración y negligencia.
La Condena por hacerte creer mi Olvido al Final.
Te Amo, Mamá.

DEYZ, Anixel

jueves, 24 de marzo de 2016

42. Por las calles de Castellón

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Es un poema simple, pero me transmite mucha paz. Creo que pase el tiempo que pase, voy a adorar estos versos que ojalá nunca se tuvieran que cumplir.

Por las calles de Castellón
Anhelo a tu lado volver a pasear.
En aquel lugar del montón
Donde nuestros corazones nunca se pudieron tocar.

Siento lástima por todo lo que veo pasar;
Baños de sangre inocente
Y puertas cerradas al prójimo para escapar.

Abrázame fuerte y consuélame;
Dime que siempre te tendré.

Tengo miedo por todo lo que va a pasar;
Países que se bombardearán,
Almas que se apagarán
Y ciudades que se hundirán bajo el mar.

Agárrame la mano fuerte y miénteme;
Dime que todo saldrá bien.

Cuando el día llegue,
Espero por las calles de Castellón
A tu lado poder caminar;
En aquel lugar del montón
Donde en un mundo de guerra
Recordar nuestra Paz.

DEYZ, Anixel

lunes, 21 de marzo de 2016

41. El Pozo

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: No la voy a releer. Si bien seguro que se puede matizar, creo que esta entrada describe perfectamente lo que fue y es la depresión para mí y cómo he luchado y lo sigo haciendo día a día contra El Pozo.

No recuerdo el tropiezo, sólo la caída. Precipitarme a una velocidad discontinua; a veces a mil por hora, a veces a tres, pero caer a fin de cuentas. Y no poder hacer nada para detenerla. No poder subir, por más que agitara mis brazos y piernas.
Según pasaba el tiempo, veía el cielo más y más lejano, hasta que la luz se convirtió en un punto microscópico que jamás desapareció.
Según pasaba el tiempo, los ruidos y las voces del exterior fueron apagándose hasta que lo único que pasé a escuchar era el leve silbido de mi caída y mis propios gritos de auxilio.
Cuando la caída era veloz, tenía la sensación de que en cualquier momento me estrellaría contra la superficie. Pero cuando era lenta, era todavía peor, porque aprovechaba para erguirme e intentaba nadar hacia arriba, pero era como ir a contracorriente.
En todo momento, una fuerza invisible me empujaba hacia el fondo. En ocasiones, sentía como me abrazaba. Me presionaba tanto el pecho, que llegaba a asfixiarme por unos instantes.
Al final del "viaje", caía a toda velocidad para, justo antes de tocar ese fondo, parar en seco y después impactar contra él...

Sentí que tenía toda la cara ensangrentada y me dolía todo el cuerpo. Me levanté poco a poco, palpando el suelo, que era rocoso, áspero y húmedo.
No podía ni tan siquiera ver mi mano delante de mí. Si al mirar arriba no se siguiera pudiendo apreciar esa diminuta luz que confirmaba que hay algo más allá de este lugar, la oscuridad sería absoluta.
Di toda la vuelta a aquello y pregunté si había alguien más conmigo, pero la única respuesta que recibí fue la de mi propio eco, que primeramente me asustó.
Grité todo lo que pude. Fue en vano; no hubo respuesta alguna.
Al cabo de un rato, me senté, apoyado en la pared, y me puse a llorar. Daba igual lo que hiciese, nadie podía verme u oírme. Al menos eso era lo que creía...
Y entonces empecé a escuchar risas burlonas espantosas y chillidos desgarradores que estremecían todo mi cuerpo y se clavaban en mi alma. Pude divisar lo que parecían sombras de lo que asemejaban a su vez ser demonios, con ojos blancos como única apreciación...
Comenzaron a lanzarse hacia mí. Se quedaban a centímetros de mi ser, gritándome o riéndose en mi cara.
Jamás me han atacado físicamente, pero sus gritos y risas logran, de algún modo, reabrir una y otra vez todas las heridas que me había ido haciendo en mi caída, de las cuales muy pocas han conseguido cicatrizar adecuadamente a día de hoy. Es como si usasen algún tipo de magia negra.
Llevo años sin salir de aquí abajo. El Pozo me asfixia; es claustrofóbico. Sus demonios me consumen. Es como si se alimentaran de mis energías; cuanto más débil me siento yo, más fuertes son ellos.
En el Pozo, he aprendido a mantener la cordura por medio de la locura. He creado luces, he pintado las paredes de todos los colores que conozco y hago que cambien continuamente y he imaginado historias de Amor, Amistad y Aventuras...
Pero en el fondo da igual lo que haga. Estoy atrapado en el Pozo y los demonios han aprendido a atacar mi propia realidad, a oscurecer mi nueva "casa". Destruyen las historias, apagan los colores y "se tragan" la propia luz en cuestión de segundos, como si fueran agujeros negros con consciencia propia.
Yo no puedo hacer nada contra ellos. Me petrifican...
Cuando aparecen, me invaden de miedo, desconsuelo, frustración, desesperanza...
De odio...
De dolor...
De Tristeza...

Aunque por lo general me atacan en grupo, hay veces en las que viene uno en solitario y puedo defenderme algo más.
Entonces, pienso en mis luces en todo momento, sin olvidarme de ninguna de ellas...
Cuando grita, grito yo más fuerte que él...
Cuando ríe, le ataco, y aunque mis puños y piernas lo atraviesan, poco a poco va disminuyendo el tono, hasta quedar en silencio y desvanecerse hasta fundirse con la Oscuridad del lugar, que recupera "mis" colores y luces...
En ocasiones, funciona. Otras no.
A veces viene otro demonio "al rescate" del primero y me atacan juntos. Se me complican las cosas, pero con el paso del tiempo, he aprendido a sobreponerme a situaciones como ésa.
El problema viene cuando me atacan más de dos a la vez, porque no me da tiempo a controlar el "Momento"...
No puedo acallarlos a todos a la vez. Y si me centro sólo en uno, los demás prosiguen con su ataque, y llegan más y más demonios hasta rodearme totalmente y darme la sensación de que ocupan todo el Pozo, lo cual estoy convencido de que es más que una simple sensación...
Siento que hay tantos, que incluso los tengo encima de mí, flotando...
Al final, me petrifican...
Me bloqueo...
Me siento en el suelo y me encojo abrazando mis piernas y escondiendo la cabeza entre ellas, hasta que poco a poco se van marchando y me quedo solo, dejando, claro está, mi cuerpo lleno de cicatrices abiertas. Y entonces rompo a llorar...
Me siento débil y lo odio. Me odio...
Me odio por no poder luchar contra ellos de manera más efectiva. Por dejar que me hagan daño, cuando ni siquiera me ponen un solo dedo encima...
Me odio por no ser capaz de llamar a las luces a que me protejan, porque ellas son todo lo que tengo y no quiero que vean esa parte de mí...
Me odio por no encontrar la manera de salir del Pozo...

Ha pasado mucho, mucho tiempo. Pero ya no estoy en el fondo del Pozo.
No sé qué coño estoy haciendo, ni si lo estoy haciendo bien, pero no me queda otra...
Estoy escalando. Subo sin cesar colocando mis manos y pies, que están llenos de cortes y durezas, entre los huecos que encuentro entre piedra y piedra...
La fuerza invisible sigue empujándome hacia abajo, pero ahora yo soy más fuerte que ella...
Es muy cansado pelear con ella, porque aunque soy sorprendentemente más fuerte a día de hoy, ella nunca se detiene; siempre sigue empujándome hacia abajo...
Sigo llenando cada parte por la que voy de colores. Colores que a veces vienen a apagar los demonios...
Suelen hacerme resbalar un poco, pero logro no caer al fondo...
Nunca he vuelto a tocar el fondo. Es más; si miro abajo, veo que se ha perdido entre la Oscuridad.
Me animaría, pero cuando miro arriba, veo la luz prácticamente igual de microscópica...
Ya no me asustan realmente los demonios o nada del lugar, porque sé que puedo salir...
Pero hay algo que me da mucho, mucho miedo...
Sé que puedo salir, pero no sé si me va a dar tiempo...
El Tiempo...
Cuando pasa es tan lento como martirizador, pero cuando se marcha, es tan fugaz y efímero como la vida de una mosca de mayo...
No sé de cuánto dispongo...
Eso es lo que me da miedo; no poder alcanzar nunca el Exterior...
No poder salir, sentir que el aire ya no pesa y poder correr y saltar por un lugar que no me aprisione...

Los demonios saben que me voy...
Atacan con menos continuidad, porque su hogar es el fondo del Pozo, pero con mucha más fuerza que antes y, aunque ahora logro resistirlos mucho mejor que en el pasado, a veces me bloqueo y tengo que recordar no soltarme de las piedras. Porque si me suelto, caeré.
Y si me caigo, se acabo; no seré capaz de volver a salir...
No del fondo...

Muchas veces me imagino el Exterior para darme fuerzas a seguir cuando no sé de dónde sacarlas...
Aunque creo que nunca lo he llegado a ver (y si lo he hecho, no lo recuerdo), sé, de alguna manera, que allí hay un lugar de ensueño, donde lograré todo lo que me proponga.
Allá donde los demonios no puedan perseguirme.
Donde no haya Pozo.
Donde no tenga que imaginar los colores, porque ya existirán de por sí.
Donde seré Feliz.

Ojalá me aparecieran alas para poder salir volando de aquí.

DEYZ, Anixel

lunes, 29 de febrero de 2016

40. Uno cada mil cuatrocientos sesenta y uno

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Ya leeré esta entrada en otro momento. Cómo me moló el doodle de Google de los conejitos (se llama así, ¿no?).

https://www.youtube.com/watch?v=l80UhmiAYVU

Hoy es 29 de febrero. Probablemente será una tontería, pero para mí este día siempre ha sido muy especial. No cumplo años ni nada, pero al ser una fecha que se da cada cuatro años, la uso como recordatorio, hago planificaciones y establezco un punto y aparte en todo lo que esté haciendo; no hago absolutamente nada que no me apetezca hacer hoy. De hecho, hace cuatro años, falté a clase alegando que no me apetecía asistir.
Y es que hoy es un día que se da cada mil cuatrocientos sesenta y uno.
Suelo mirar atrás con frecuencia. Dicen que no se debe hacer, pero yo lo hago, porque la verdad es que cada vez que miro atrás y veo tal y como estoy en estos momentos, siempre puedo comprobar que estoy mejor que en un pasado. Sí, paso por baches y a veces me siento mejor o peor. Pero por muy mal que me sienta en equis momento, no me hace falta más que mirar atrás para comprobar que en lo que respecta a la situación de mi persona, por madurez (considero que las personas nunca dejamos de hacerlo; que es un proceso que dura toda la Vida, aunque hay momentos puntuales donde notamos ciertos "clics" más "grandes" [algunas personas nunca pasan por ellos]), por mis actos y por las personas que me rodean, voy siempre en alza. Por ello considero que soy una persona afortunada, si bien no tanto por lo que "me ha tocado" ser, si no por quien he querido y quiero ser.
Soy los amigos que escojo y me escogen a mí. Soy cada una de las decisiones que he tomado. Y soy cada reacción que he tenido de cara a la adversidad que tocara en su debido momento.
Durante los pasados mil cuatrocientos sesenta y un días me han acompañado amigos que ya conocía y seguirán acompañándome y yo a ellos en esta siguiente "etapa". Me han abandonado personas que conocía de antes y personas que conocí en, la prácticamente en breves, "pasada etapa", algunas de ellas sin ni siquiera dignarse a decir "adiós". Y he conocido también a personas maravillosas que continuarán acompañándome en esta fase del camino.
Incluso he dado con uno de estos seres súper especiales, de esos que marcan el "Momento", y siento que algún día, sin forzar ninguna situación, "algo" pasará; que igual me equivoco, oye, pero ésa es la sensación que tengo.
Planifico las cosas. Es algo que ni puedo, ni quiero evitar hacer. Me gusta tenerlo todo controlado, lo cual en ocasiones me trae frustraciones, pero me es mucho más útil de lo que puede parecer; aunque las cosas no salgan cómo espero en absoluto por lo general, lo cierto es que a la larga observo parte de los cambios que había previsto y veo que "vamos bien". Más lentos, pero muy bien; con calma. Nadie diría que la parsimonia va conmigo. Ni siquiera yo. Pero a largo plazo es un factor muy positivo.
La nota que le pongo a estos cuatro últimos años es de un siete sobre diez. He aprendido mucho, me he formado más a nivel personal y, aunque mis planes han salido desastrosos casi todos, he visto dónde han estado mis errores y no los volveré a cometer (ni que fuera la defensa del Madrid), lo cual es un paso muy importante.
Así que el resto del día voy a utilizarlo para descansar, hacer cosas ociosas y meditar sobre mis planes para los próximos cuatro años.
Si la Vida y la Muerte me lo permiten, voy a empezar a construir las bases para hacer algo grande en esta nueva fase. A ver con qué sensación leo esto dentro de mil cuatrocientos sesenta y un días. Voy a hacer que sea buena.

DEYZ, Anixel

PD: Por cierto, hoy es el Día Mundial de las Enfermedades Raras. Tratad de buscar información sobre ello y contribuid en algo si podéis. Recordad que las ayudas no necesariamente han de ser económicas.

jueves, 12 de noviembre de 2015

38. Relatos de El Otro Lado - Unidades de Medida

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: No voy a releerla, pero creo que el relato es bonito, si bien necesita una mejor redacción, que es el motivo por el que me da rabia releerla.

Tan cerca...
Ni un milímetro separaba nuestros labios aquella helada mañana.
Tan lejos...
Nuestros corazones estaban a más de ciento cincuenta millones de kilómetros, que es aproximadamente la distancia que hay desde la Tierra al Sol.
¿Puedo calcularlo acaso?
Supongo que no existen medidas para algunas cosas, como los sentimientos...
O la carencia de ellos.
Pero supongo también que aquella distancia, aquel espacio invisible que había entre los dos, fue lo que había entre nosotros: no era un muro; no había nada bloqueándonos, simplemente era un vacío helado, tan frío como aquella mañana, pero no tanto como el escalofrío que invadió todo mi cuerpo cuando lo comprendí.
Aquel beso fue mortal.
Al comienzo sentí que aquellos labios eran la tela más suave del Universo y de un dulce como la miel.
Pero mientras disfrutaba de aquel instante, si es que se le puede llamar instante, porque fue como si el Tiempo en sí se hubiera detenido y sólo existiéramos ella, yo y el fuerte viento que había en las calles de aquel pueblo de mala muerte, pero que no nos molestó, como un destello de Luz, a mi cabeza llegó la idea.
Entendí que lo que para mí estaba siéndolo Todo, para ella no significaba Nada; nada más allá de intentar hacer lo correcto en su cabeza, pero sin acercar su corazón al mío ni un milímetro. Y comprendí que más de ciento cincuenta millones de kilómetros de viaje no podía hacerlos solo; que no soy capaz de viajar a casi trescientos mil kilómetros por segundo.
Y al sabor dulce de aquel beso, se añadió el ácido de la cruel idea de que ella nunca podría sentir lo mismo por mí que yo por ella por más que se esforzara, para poco después sentir que también se volvía amargo por el inmenso dolor de lo que acababa de entender completamente...
Nuestras vidas acaban de comenzar y ya anhelan caminos distintos.
Caminos que nos separan a más de seis mil kilómetros y seis horas de luz solar.
Vidas con múltiples propósitos y sueños totalmente opuestos con una improbabilidad de cruce prácticamente garantizada.
Y cuando aquel beso acabó en un agradable chasquido, si bien dicen que después de los besos no hace falta añadir ningún comentario porque ya está todo dicho, después de aquél no fue necesario más que mirarnos a los ojos para entender nuestros mutuos sentimientos cruzados.
La frustración de que aquello tan bonito nunca podría llegar a ocurrir...
El cariño tan especial que nos tenemos...
La tristeza de que algún día a uno no le sería tan sencillo como llamar al otro para poder estar juntos...
Y la alegría. La alegría de que fuéramos adónde fuésemos y lo mucho que nos alejáramos, ambos sabíamos que no importaban ni la distancia física ni la que existía entre nuestros corazones.
Porque, aunque ella jamás pueda amarme de la manera en la que yo siempre la amaré, sé que guardará mi recuerdo en un rincón muy especial de su corazón y que yo haré lo mismo con el de ella.
Y es que a pesar de que el Sol y la Tierra están separados por casi ciento cincuenta millones de kilómetros, existe una conexión entre ellos que perdurará algunos miles de millones de años más al menos.
Nos sonreímos, dedicándonos la emoción, pero al mismo tiempo la incertidumbre de lo que encontraremos en los caminos de nuestras vidas, para acabar por fundimos en un abrazo que pareció eterno.
Y digo que lo pareció porque de nuevo no pude calcularlo; estaba inmerso en el momento y de nuevo el Tiempo se había detenido para mí.
¿Qué más dan las distancias y el Tiempo si de todo lo que disponemos es de un momento concreto y un puñado de recuerdos?

DEYZ, Anixel

miércoles, 8 de julio de 2015

33. El Nacer

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Sé que a nadie le ha llamado especialmente la atención esta entrada, pero es muy importante para mí. Podría ser uno de los himnos de mi Vida.

https://www.youtube.com/watch?v=gQNvK-zg4jI

Todo tiene un comienzo
Y todo tiene un final,
Mas nunca hubo principio,
Y jamás habrá desenlace último.

¿Quién nos creó?
¿Alguien nos creó?
¿A quién escribo?
¿A vosotros o simplemente a proyecciones de mi pensar?

Soy un trozo de nada en ninguna parte,
Pero nada es todo sin todo
Y todo es nada sin nada.
Entonces soy una parte de un todo en algún lugar.
¿O no?

¿Qué es trozo?
¿Qué es parte?
¿Qué es lugar?
¿Es algo o es nada?

Sé que soy real,
Pero no sé qué es realidad.

Vivo, si es que vivo, en un lugar, si es que hay lugar,
Donde todo puede ser mentira
Y nada confirmado como Verdad.

Yo existo.
Por tanto, también existe la realidad.
¿Pero qué es la realidad?
Dicen que la realidad es una ilusión,
Pero una ilusión continúa siendo una realidad por falsa que sea.

¿Cuando perezca, si es que perezco,
lo sabré?
¿Se puede dejar de existir
Una vez que ya se ha existido?

Aunque no quedara memoria ni mía, ni de nada,
¿no seguiría siendo real el hecho de que algo, alguien o nada existió?

Puedo sentir por medio de un cuerpo,
¿pero es sólo un cascarón?
¿Es algo más allá de mí,
O únicamente una creación exageradamente real (o no) por mi parte o por parte de otro?

¿Y vosotros?
¿Os he creado yo y os he dotado de la capacidad de sentir y razonar?
¿O simplemente he creado todo a base de mi imaginación?

¿Me ha puesto alguien aquí?
¿Me quiere entretenido?
¿Ha sido todo una curiosa casualidad?

¿Cada movimiento que realizo está predeterminado
O sólo yo soy dueño de mi propio camino?

¿Y los factores externos?
¿Y los trozos, partes y lugares que hubo antes?
Son tantos, si es que fueron,
Y si no, también.

Todo tiene un comienzo
Y todo tiene un final,
Mas nunca hubo principio,
Y jamás habrá desenlace último,
Pues ni todo, ni nada con algo serán capaces de acabar.

DEYZ, Anixel

lunes, 23 de febrero de 2015

30. Finales

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Es raro estar de acuerdo con algo escrito de hace tanto, pero sigo pensando lo mismo hoy.

Ésta es de esas entradas que se escriben tal cual vienen los pensamientos.

https://www.youtube.com/watch?v=wHRL-JfXhFQ

Todas las cosas tienen su final.
Esas películas que nos llegan. Esos libros que nos llenan. Esas flores que recibimos y no importa cuánto las cuidemos, porque acaban siempre por marchitarse. La vida de esas personas que consiguen tocar nuestros corazones.
Es natural. Todo se acaba.
Por lo general, los finales exactos suelen ser inesperados. Pero a veces, ves venir que tu propio final muy probablemente, esté a punto de llegar. Cuando esto ocurre, hay varias maneras de tomárselo, pero creo que la más correcta es recordar que no somos más que "trozos de nada en ninguna parte"*.
La vida, independientemente de tus creencias, es maravillosa. Aunque haya momentos de pura tristeza, aunque a lo largo de una vida éstos superen a los buenos, vivir es algo mágico. La posibilidad de hacer sonreír a tus iguales, de pensar y de sentir... Eso es grande.
Cada instante merece la pena. Los malos, soportarlos y los buenos, atesorarlos.
La capacidad de tomar decisiones...
Es todo tan grande. Somos trozos de nada en ninguna parte, pero somos tantos trozos en tantos trocitos de nada, con tantas emociones, sentimientos, ambiciones...
Por eso, si ves llegar el momento del final cerca, evita ponerte triste o enfadarte. Disfruta con tus seres queridos. No estés a malas con ellos. Aunque puedas tener razón por algo que haya ocurrido, lo último que quieres es irte dejándolos con un tipo de vacío que deja su eterna huella.
"Es que no es justo". No te compadezcas de ti mismo. Por nada del mundo. Si algo particular tiene la vida es que no es justa. Unas mil millones de personas pasan hambre en el mundo y, a día de hoy, seguimos teniendo terrorismo y guerras sinsentido.
Ata todos los cabos que puedas, o al menos los más importantes. Haz todo lo que quieras hacer y disfruta con ello. "Vive tu vida de manera en que cada día fuera el último", escuché por ahí.
Y, ante todo, lucha por seguir. Recuerda; "no está acabado hasta que está acabado".
El Sol seguirá saliendo (o no*2) pase lo que pase.
Y si el final llega, ¿qué pasará? ¿Se apagará todo? ¿Habrá consciencia puramente inmaterial aunque sea? No te preocupes por ello.
No tengas miedo. Vive.

DEYZ, Anixel

*Entrada 22.
*2Entrada 19.

domingo, 8 de febrero de 2015

29. Nada

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: Seguro que hay mucha paja y no lo voy a releer, pero recuerdo que éste ha sido uno de los momentos más determinantes de mi vida, así que lo dejo todo tal cual, porque sé que antes o después querré releerlo y disfrutar de la experiencia de ver mi evolución.

Estos días no están siendo muy buenos a nivel personal. Para ser sincero, son una tortura.
Eso sí, he de admitir que he aprendido mucho con todas las cosas que han ocurrido a lo largo de los años y he conseguido mantener el control sobre mí mismo y sobre estos momentos difíciles. No pierdo mi luz. Sé que todo va a salir bien.
Ayer (el viernes) fue un día curioso. A medida que pasaban las horas, me notaba más y más raro, hasta que, bien entrada la noche, me fui a dormir con la sensación más extraña que he tenido en años. Mientras soñaba, sentí como si mi mente "se elevara" y viera un fondo de oscuridad absoluta y escuchara mis pensamientos en voz en off...

Vivimos en un espacio-tiempo continuo y no podría ser de otra manera.
No podemos concebir, ya sea en nuestra imaginación o en nuestra realidad, una idea que no se encuentre en un espacio y que no se vea afectada por el transcurso de un tiempo.
Yo la Nada me la imagino como un espacio "infinito" de oscuridad absoluta, temperatura cero absoluto y carencia de toda materia posible. Aún así, no me la puedo imaginar sin ser un lugar (un espacio) vacío, donde, a pesar de que no transcurra ningún evento jamás, existe un tiempo que pasa mientras no pasa nada.
Si te paras a pensarlo, es una idea bonita. Sabes que existes a nivel consciente, lo que es innegable, y también sabes que exista tu realidad o no, el espacio-tiempo continuo sí lo hace. Eso significa que, poniéndonos en el caso de que únicamente tu mente fuera lo real, más allá existe una conexión de ella con algo que no depende de su existencia para seguir existiendo. Siga existiendo tu mente o no, seguirá habiendo el espacio donde ella hubo o no hubo. Siga existiendo tu mente o no, seguirá transcurriendo un tiempo que percibes, sea tu noción de ese tiempo correcta o errónea. Vamos, a mí me parece una idea bonita...

Cuando me he despertado esta mañana, algo en mí había cambiado.
Se dice que hay dos tipos de personas en esta vida: los que esperan que las cosas sucedan y los que hacen que las cosas sucedan. Y yo claramente soy del segundo grupo. Pero hay cosas que no dependen únicamente de nosotros.
Tengo muy claro que es todo aquello que sí depende de mí y sé que lo puedo lograr, simplemente porque creo en mí mismo, en mi esfuerzo, en mi trabajo y en mi constancia.
Pero luego está todo aquello que no depende enteramente de mí y que, además, no se basa en la Razón o la lógica. Esas cosas tienes que esperar a que sucedan.
Si me remito a hechos pasados ocurridos en mi realidad, todo lo que he esperado que sucediera, no lo ha hecho y, a veces, incluso han pasado cosas desagradables.
Y en este espacio-tiempo continuo me he dado cuenta de que esperar va matando las ilusiones que ocurren en un lugar mientras el tiempo pasa y no pasa nada.
Así que, de ahora en adelante, todo aquello que no dependa enteramente de mis capacidades, lo descartaré. Pero no pasa nada; sé que todo va a salir bien.
Yo voy a hacer que salga bien.

DEYZ, Anixel

lunes, 19 de mayo de 2014

25. Expiración

ACTUALIZACIÓN, 22/JULIO/2023: No la he releído entera, pero creo que, matizando, sigo pensando así más o menos.

Desde que el Hombre ha sido consciente de su existencia, ha temido por que ésta no sea eterna; ha temido la llegada de la muerte.
Para evadir que la vida tiene un fin y que ese final probablemente sea literalmente nada, se han inventado múltiples historias sin fundamento lógico, la mayoría relacionadas con un ser superior que nos cuida y vigila.
Lo cierto es que son excusas infantiles y pobres para afrontar algo inevitable que va a llegar, más tarde o más pronto. Es un "voy a morir un día, pero no pasa nada porque iré a un lugar mejor".
Esta idea, aunque no lo parezca a simple vista, es de lo más perjudicial de la vida, porque si vives pensando en que no pasa nada pase lo que pase porque tendrás "otra vida eterna" (es decir; que consideras que de algún modo vas a vivir para siempre), lo más probable es que tu vida sea normal tirando a mediocre, y en el mejor de los casos, no hagas "grandes cosas", a pesar de no llevar una "mala vida".
Todos sabemos que vamos a morir un día, pero tenemos la idea algo apartada, como si no nos fuese a pasar nunca en el día en que estamos, cuando en el fondo sabemos que nos puede pasar en cualquier momento. Las muertes de personas cercanas y admirables por una enfermedad tan común como el cáncer, por ejemplo, nos recuerdan que podíamos haber sido nosotros.
Esta entrada la estoy escribiendo en un avión, donde acaban de anunciar turbulencias. Podría darse la remota posibilidad de que nunca se publicase. Aún no he hecho todo lo que querría hacer, pero si pasase algo hoy, mañana o pasado, no me arrepentiría, porque voy exprimiendo mi vida poco a poco, como si estuviera haciéndome un zumo de naranja y quisiese sacar todo el jugo posible, y todo lo que me queda por hacer lo voy haciendo según voy viviendo. Todo lo que quiero es la felicidad de los míos, aportar mi granito de arena para elaborar un mundo mejor y superarme día a día.
El mero hecho de poder tocar y sentir es maravilloso. El hecho de estar vivo, de poder hacer lo que quieras con tu vida, que es un tesoro, es lo que cuenta. Que nada ni nadie influya en tus decisiones, tus proyectos, tus metas y tus más anhelados sueños, porque todo eso es tuyo y nada más que tuyo. De nadie más.
El mensaje de hoy es directo: vive. Tienes una sola vida y cada minuto que pasa es un minuto más cerca de la expiración. Cumple tus proyectos hoy. Planifica lo que vayas a hacer mañana. Pero hazlo ya.
Es como el dinero. Si te lo trabajas bien y lo acabas gastando en algo de provecho para ti, es una buena inversión. Y la vida es eso; un banco en el que vas invirtiendo recuerdos de las situaciones que has pasado.
Así que vive momentos épicos que algún día serán recuerdos de situaciones en las que conseguiste cumplir sueños que anhelabas. Siéntete lleno.
No lo dejes para mañana. Hazlo hoy.
Tienes una vida, no hay más que se conozca después, y no es de esperar que haya algo. ¿Qué harás con ella?

DEYZ, Anixel